martes, 21 de noviembre de 2017

Mariela Dreyfus: “Sigo enamorada de esa adolescente que fui, empeñada en componer canciones, consumiendo poesía…”



Soy una amante del teatro griego y leo a Shakespeara desde la adolescencia; un epígrafe suyo –y otro de Vallejo- presiden mi Gravedad, nos dice la poeta en la presente interviú.



Leer Gravedad [Poemas Reunidos], de la escritora y académica Mariela Dreyfus, título publicado recientemente por el sello editorial Artepoética Press, es realmente un privilegio, un honor. ¿Por qué? Sencillamente porque desde hace un puñado de años títulos emblemáticos de la autora como Memorias de Electra (1984), Placer fantasma (1993), u Ónix (2001), tres de los seis libros incluidos en este texto ya no se encuentran en circulación en nuestro país y es de vital importancia que todo buen lector pueda acceder a ellos.

Gravedad se presentó en julio último en Lima.  Los  ejemplares se agotaron. Sin embargo no todo está perdido. Mariela señala que en el marco de la 38va Feria del Libro Ricardo Palma de Miraflores, evento que se llevará a cabo del 24 de noviembre al 10 de diciembre, el esperado libro se venderá en la Librería Inestable (Stand Nº 30). Justamente para hablar al respecto Lima en Escena charló con la autora.



-Mariela, Gravedad nos ofrece una retrospectiva de tu trayectoria como poeta. Accedemos a seis de tus poemarios publicados entre 1984 y 2015 y algunos inéditos de La edad ligera, título aún no publicado. ¿Cómo ha cambiado tu escritura después de 30 años de gritar tu disconformidad con un entorno social aún pacato y colonial…?

Pasa que en cada conjunto he ido ensayando diversas modulaciones de la voz, nuevas formas y ritmos, siempre preocupada en “pensar la vida”, como dice Blanca Varela en un verso, y preguntarme de modo insistente por aquello que esencialmente nos concierne y constituye: el amor, el cuerpo, la muerte. La disconformidad persiste, claro, lo mismo que el malestar; es desde esa extrañeza con el mundo que siempre he escrito, en realidad.

-Nuestra sociedad no ha cambiado. El tufo del colonialismo aún lo sentimos. Leer los poemas que se desprenden de tu libro Memorias de Electra nos lleva también al plano de la denuncia. ¿Cuáles fueron los motores, los ejes que te permitieron dar vida a Memorias de Electra, tu primer libro?

El motor más grande fue la juventud de una poeta que tenía una mirada fresca y una mente inquisidora. Sigo enamorada de esa adolescente que fui, empeñada en componer canciones, consumiendo poesía sentada en un banco en la azotea para marcar en alto el compás, luego integrante de un grupo multidisciplinario de artistas, bandas de rock y poetas, el colectivo Kloaka, a los 22, 23 años de edad en medio de un país que se caía a pedazos con la crisis. Memorias de Electra es una síntesis de esos años inolvidables y he recuperado ese momento en algunos poemas de Cuaderno músico y en la colección La edad ligera que actualmente compongo. Es una vuelta en círculo a esa poética de la intensidad –no sé si exactamente de la denuncia- que le permite al yo lírico decir que “las palabras deben tener olor a pólvora”, verso que recientemente rescató Karina Valcárcel para titular así su texto de presentación de Gravedad en Lima, reproducido luego por Mario Pera en su importante revista digital, Vallejo & Co.



-A lo largo de la lectura de Gravedad tu  poética se desdobla una y otra vez. Eres madre o amante. Trabajas desde lo femenino y lo masculino. Escribes en ambos roles. Háblanos sobre esta necesidad de darle ambas miradas a tu lírica.

Me has hecho recordar el verso hermoso de Pizarnik: “No puedo hablar por mi voz sino por mis voces”, para aludir a esos monólogos afiebrados que suelo construir en mis poemas para dejar que hablen en mí las voces de otros, ya sea artistas, músicos, poetas o personas del álbum familiar. Ese recurso teatral me permite, como bien dices, jugar con distintas perspectivas y roles. Soy una amante del teatro griego y leo a Shakespeara desde la adolescencia; un epígrafe suyo –y otro de Vallejo- presiden mi Gravedad. Pero en Morir es un arte tengo también un poema dedicado a Sarah Kane, dramaturga inglesa contemporánea de temprana y trágica muerte; en otro poema de Ónix hago hablar a la poeta y mística Santa Teresa; en “Dame tu traje lila” de Cuaderno músico le otorgo mi voz a Juan Parra del Riego y en “Una voz un color un paso” a Carlos Oquendo de Amat, dos poetas de la vanguardia que admiro; en fin.

-El cuerpo es una preocupación y una exploración recurrente a lo largo de tu producción poética. Las imágenes y metáforas del cuerpo en lo erótico, en lo sensual, en la enfermedad y en el deterioro… ¿Estamos ante una ruptura constante con  lo canónico?

No creo que la ruptura sea una búsqueda tan consciente, programática, pero de hecho me interesa incidir en esta mirada caleidoscópica sobre el cuerpo, en toda su densidad y en toda su desnudez; mirarlo como objeto físico, en su especificidad y finitud, y en todas las connotaciones y resonancias que tiene, en su valor simbólico –agregado o depreciado-, en su pathos, en su erótica y en su morbidez. El cuerpo es el protagonista de toda la experiencia terrenal, la única posible; es el cuerpo el que hace que yo pueda sentir, sentarme, ponerme los anteojos y escribir.


-Me agrada esa cartografía lírica de lo urbano, de tu ciudad o las ciudades por las cuales transitas. Esta Lima configurada desde diversos ángulos en tu primer poemario. Me resulta poético leer y atisbar que esa ciudad ya no existe. ¿Cómo ha sido tu relación con tu ciudad, particularmente la reflejada en tus primeros títulos?

-Lima era mi escenario cotidiano, la recorría mucho en esos años, siguiendo la tradición bodeleriana del flâneur, iba de mi barrio de Lince al centro de Lima o los acantilados de Miraflores y Barranco; en una época también amplié mi radio al Rímac, a sus parques y paseos a la vera del río hablador; los poetas de los 80 teníamos una relación amor-odio con la ciudad, en ese momento sitiada por  el hambre, la violencia, el penoso deterioro de la arquitectura de su centro colonial, felizmente ahora recuperado. Durante unos años, en la temprana infancia, mis referentes habían sido el mar Pacífico a la altura de Pativilca y Tortugas, así como el río Santa. Y luego también está ese otro gran río que tengo tan cerca desde hace 28 años, casi la mitad de mi vida, el Hudson que corre al oeste de Nueva York, y se vuelve “metáfora de vida” -y muerte- en mi libro Pez, donde la voz poética habla de la gestación del cuerpo y la palabra en el contexto del 11 de septiembre.

-Y ahora cómo percibes a estas ciudades modernas...

Persiste esa mirada que pese a moverse en un registro hiperrealista se inclina también hacia lo onírico, tal como sucede por otra parte en los cuadros de Kike Polanco, pintor que fue parte del colectivo Kloaka en sus inicios y cuyo trabajo admiro. Con esa mirada es posible viajar por la ciudad real pero también de ensueño, hacer de este espacio como dije antes un escenario, el encuadre de un film, la sala en penumbra ideal para una performance. Esta sensación caleidoscópica, de movimiento continuo, la vivo a diario en Nueva York, expuesta como estoy a tantos sonidos de tantas lenguas a la vez. Eso ha ampliado los decibelios de mi escucha, lo cual ha devenido en la ampliación del verso en mis poemas, una mayor libertad que se corresponde con el ritmo vertiginoso de esta ciudad donde habito, y desde donde escribo, en un castellano que ya no es sólo limeño sino que abunda en préstamos de otros registros de la lengua y que tiene incluso incrustaciones del inglés; todo ese vértigo, pienso, ha sido muy saludable para mi poesía.

-La familia: el hogar, los padres, las hermanas, están presentes en Gravedad. ¿Qué tan importante es el núcleo familiar en tu proceso creativo?

Tuve la suerte de conocer a una de mis bisabuelas maternas, que era de la sierra de Ancash y vivió casi hasta los 96. Su hablar era hermoso y lo he recreado en un poema, mientras en otro aparece el momento de su muerte, que a los 11 años me enfrentó a la dolorosa certidumbre de nuestra finitud; era una mujer fuerte a la que quise mucho y miré siempre con reverencia, entre otras cosas porque me permitió trazar en la familia un linaje clarísimo de mujeres, era la madre de la madre de mi madre y luego seguía yo, una en la otra, como en ese juego de la matrioshka que aparece recreado también en mis poemas. La maternidad, esa dimensión corporal que sólo le compete al cuerpo femenino, me parece un momento cumbre, mágico; hablo aquí del afecto, del lazo que se genera, dejando de lado todas las versiones edulcoradas de la maternidad, sino más bien como un vínculo de sangre que comunica algo muy profundo, pero al mismo tiempo como la capacidad de generar temporalmente un cuerpo dentro de otro, dos mecanismos latiendo juntos. Encuentro una belleza muy grande en ese tipo de sincronía que se genera en el cuerpo gestante con un otro –u otras. Me gusta elaborar en torno a la génesis y expansión del núcleo familiar, de los padres, hermanos e hijos propios o ajenos, en un juego de espejos que muestra esa dinámica en toda su armonía y también en toda su disfuncionalidad. Ese núcleo intensivo de afectos que es la familia siempre me ha volado la cabeza y me la ha mantenido a la vez en su sitio, con un pie a tierra, he de decir. 



-En Pez está latente la maternidad. La madre y su íntima relación con el nuevo ser desde el embrión. La transformación del cuerpo en esta deslumbrante etapa. Todo esto en medio de la luz y la oscuridad. ¿Cómo se transfigura tú poética a partir del instante mismo que traes a luz tú primer niño?

Desde 1988 llevo un diario de escritora repartido en numerosos cuadernos que ya ocupan un lugar visible en mi biblioteca; se trata en general de entradas breves con ciertos temas recurrentes que van hallando su coherencia a partir del fragmento y que incluye materiales tan diversos como borradores de futuros poemas o ensayos; pasajes de traducciones del inglés o el francés; citas de autores; dibujos a tinta de flores, caracoles o peces, repetidos con puntual obsesión.  La primera vez escribí mucho en plan confesional sobre la experiencia de ser mujer gestante, pero ya la segunda vez que acometí maternidad, como me gusta decir apelando a ese humor negro que me conocen los allegados, decidí reelaborar ese material y trabajarlo poéticamente trazando un paralelo entre la gestación del cuerpo y la palabra a partir de una premisa básica: “Nadie escribe el poema por ti; nadie carga al bebé por ti tampoco”, aunque esto último pueda ser desmentido por la ciencia. El caso es que se trata para mí de dos experiencias extremas, intransferibles, en el vértice mismo del logro y el fracaso, la vida y la muerte.  Irrepetibles también, porque cada vez es un nuevo empezar. Yo estaba escribiendo Pez, sus partes y partituras aquí en Nueva York cuando ocurrió el atentado a las Torres Gemelas. Entonces a las imágenes luminosas de la creación se yuxtapusieron otras de signo contrario, tanáticas. Sin embargo Pez cierra con la esperanza de la vida renovada, que siempre se impone a la muerte.

-Cuaderno músico, es un poemario en donde se consagran todas las experiencias de vida de la autora registrados en sus primeros libros. ¿Se cierra una etapa?

Para mí es muy interesante lo que pasa en Cuaderno músico en el sentido de la libertad que me tomé al escribirlo, experimentando en primer lugar con esa forma continua del poema, sin puntuación alguna y de un aliento más amplio, más extenso también, donde la historia es apenas un pretexto para el despliegue verbal porque estoy, en efecto, más atenta a la música que al sentido, o en todo caso dejando que el sentido fluya libremente como una pieza de jazz; en ese patrón se basa en la “improvisación simétrica”, como la llama el poeta afro-norteamericano Yusef Komunyakaa, un recurso que rige también otras piezas ya escritas como el cuento “El perseguidor”, de Cortázar o el poema “A un pájaro llamado Charlie” de Eielson, ambos dedicados al gran saxofonista Charlie Parker. Incluso el epígrafe lee: “I’ll play it first and tell you what it is” [“Primero voy a tocarlo, luego te diré de qué se trata”] de Miles Davis como clave de lectura para este libro que como bien dices es un recorrido por todos mis caminos previos pero avanzando hacia la disolución de esa recta, apostando a otras vías de expresión ya no tan realistas sino inmersas en la música del lenguaje esta vez. Los poemas que he escrito recientemente andan en esa búsqueda, justamente.

- La crítica sostiene que el tema vivencial te emparenta con  Sylvia Plath. No soy académica,  todo lo contrario, soy una lectora de a pie, sin embargo, encuentro también una dosis de influencia de la autora norteamericana. No es casual tomar el verso “Morir es un arte” para darle el nombre con el mismo a uno de tus poemarios, ¿no?


Sí, claro, si te fijas el poema 13 de La edad ligera empieza con el verso “Padre Rimbaud Madre Sylvia Plath…”, y todo el libro, Gravedad, está presidido por un epígrafe de  Shakespeare y otro de Vallejo. Es decir, en esos nombres están la vetas por las que más o menos ha transcurrido mi poesía: el tono dramático; los temas que nos conciernen de manera más próxima: el amor, el deseo, la muerte; la creación de un yo confesional; los poemas como monólogos dramáticos donde les otorgas a otros la voz; la violencia de la palabra, la búsqueda por romper esquemas, perturbar. Plath en particular me fascinó desde que la leí mientras preparábamos una antología de poesía norteamericana de los años 60s para el INC; descubrir ese corte de verso, preciso, ríspido a veces, otras musical, esa intensidad en la voz para encarar temas cruciales como el nacimiento o la muerte, me disparó la imaginación a los 20 años. Después indagué en otros poetas dentro de la corriente poética confesional, como el fundador, Robert Lowell, y Anne Sexton, Randall Jarrell, John Berryman, cuya saga lírica, Dream Songs, me fascina. Rimbaud por su parte me llevó directo a los surrealistas y a los Beatniks, claro, y de paso a Patti Smith, que lo adora.


FCE Perú presenta sus nuevos títulos en la FIL Ricardo Palma





Persona de José Carlos Agüero; La venganza del indio de Juan Carlos Ubilluz; Comunicación y cambio, compilación de Carla Colona – Jorge Vergara; y Un desafío persistente de Francisco Sagasti y Lucía Málaga, son los títulos de más reciente publicación que Fondo de Cultura Económica del Perú presentará en la 38ª Feria del Libro Ricardo Palma.

Persona (FCE Perú, 2017) de José Carlos Agüero
 Constituye un trabajo poético, ensayístico y biográfico-testimonial original. A partir de una escritura fragmentaria –signada por la rapidez y brevedad de la nota reflexiva y la intensidad de las imágenes que definen la economía del verso poético– y un relato gráfico próximo a la estética del bricoleur, aborda la conflictiva relación entre memoria y violencia y las limitaciones de sus marcos de enunciación: la comunidad, las instituciones del Estado, el relato familiar, la moral revolucionaria (el martirologio senderista) y la operación representacional del arte. La presentación de Persona, contará con la participación del autor, y estará a cargo de los realizadores cinematográficos Mariana Rondón (Venezuela) y Joel Calero (Perú). Sábado 25 de noviembre a las 19 horas, Auditorio Ricardo Palma.



La venganza del indio, se enmarca en las problemáticas que la Feria del Libro Ricardo Palma, en esta nueva versión, plantea a lectores y visitantes, a saber: violencia, gobierno y poder. En efecto, en esta obra de Juan Carlos Ubilluz algunos textos considerados canónicos del indigenismo literario peruano son pensados como mecanismos libidinales violentos, propios y característicos, según el autor, de una Época que tuvo a la emancipación política como matriz de acción y utopía. La presentación de La venganza del indio. Ensayos de interpretación por lo real en la narrativa indigenista peruana, estará a cargo de Víctor Vich y Mario Montalbetti, además del autor, y moderada por Gabriela Olivo de Alba, Directora Gerente General de FCE Perú. Jueves 30 de noviembre a las 20 horas, Auditorio Antonio Cisneros.

Comunicación y cambio, obra compilada por Carla Colona Guadalupe y Juan Jorge Vergara Gerstein, coeditada por Fondo de Cultura Económica del Perú y la Maestría en Comunicaciones de la Pontificia Universidad Católica del Perú, nos sitúa en el diálogo plural de las prácticas y las áreas de conocimiento como también en el desafío de implicar los discursos y metodologías de la comunicación en las transformaciones y vértigos de la sociedad de hoy. En la presentación de Comunicación y cambio, participarán Carla Colona Guadalupe y Juan Jorge Vergara Gerstein, ambos académicos de la PUCP. Sábado 2 de diciembre a las 18 horas, Auditorio Martín Adán.

En Un desafío persistente, de Fernando Sagasti y Lucía Málaga (FCE Perú / Fondo Editorial de la Pontifica Universidad Católica del Perú, 2017), se trata de resolver un desafío cultural, político y social complejo: la construcción de capacidades en ciencia, tecnología e innovación que corran a la par con el continuo avance de la investigación científica y tecnológica. Esto no solo plantea una necesaria actualización de conocimientos sino que exige demandas políticas de ciencia, tecnología e innovación coherentes entre sí y con otras políticas públicas, flexibilidad y adaptación para adecuarse a circunstancias cambiantes, evaluaciones periódicas y procesos de aprendizaje, capacidad de gestión y manejo político. La presentación de Un desafío persistente, estará a cargo los autores, Francisco Sagasti y Lucía Málaga, y de la doctora Ana Sobarzo. Sábado 9 de diciembre a las 20 horas, Auditorio Martín Adán.

 Feria del Libro Ricardo Palma 
Parque Salazar, Larcomar, Miraflores




Reponen Una relación pornográfica en el Teatro de Lucía



El amor y los dilemas de la libertad individual en una relación…


Por una corta temporada Break Producciones presenta la obra teatral “Una relación pornográfica”, del dramaturgo Philippe Blasband, bajo la dirección de Pancho Tuesta y las actuaciones de Vanessa Vizcarra y Alfonso Dibós. La puesta en escena se estrenará el jueves 23 de noviembre a las 8:00 p.m. en el Teatro deLucía.

“Una relación pornográfica”, nos presenta la historia de un hombre y una mujer que recuerdan cómo se conocieron a partir de un anuncio en el que ella propone cumplir una fantasía sexual. Lo que empieza como una relación ocasional -en donde sus nombres, familias, trabajos deben quedar afuera- se transforma en algo que va más allá de lo puramente sexual. Una Relación Pornográfica invita a reflexionar sobre el amor y los dilemas de la libertad individual en una relación.

“La temporada anterior tuvimos funciones maravillosas con personas de todas las edades y la respuesta fue siempre positiva, con mucha emocionalidad pero también reflexión. Creo que es importante siempre hablar sobre las relaciones, la sexualidad, la búsqueda de la felicidad y la libertad individual. Pero más aún si se trata de la imposibilidad de relacionarte honestamente en una sociedad que te dicta cual debe ser tu rol de conducta para no ser juzgado,  que te condena si te sales de los límites de su convencionalidad: una sociedad que no contiene a todos”, nos cuenta el director de la obra Pancho Tuesta.

Sobre el director

Pancho Tuesta,  es egresado de la Facultad de Ciencias y Artes de la Comunicación de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) con el grado de Bachiller en Comunicación Social con mención en Audiovisuales. Completó su formación académica con un Master en producción y dirección cinematográfica en la Escuela Internacional de Creación Audiovisual y Realización - E.I.C.A.R. en Paris- Francia. Además cursó el Programa de Dirección Escénica del Centro de Formación Teatral de Aranwa Teatro. En el ámbito cinematográfico, ha escrito y dirigido tres cortometrajes: Hertless (Paris, 2007), estrenada en el Kodak Theatre Centre-Paris; Desencuentro (Lima, 2009), ganador del Concurso Nacional de Cortometrajes de Ficción, a mejor película y mejor dirección de fotografía; Destello (Lima, 2014), del Short Film Corner del Festival de Cannes 2014. En el ámbito teatral ha escrito y dirigido El Paraíso de los sueño, obra teatral estrenada en la cuarta temporada de Microteatro Lima: “Por tus Sueños” (2015) y seleccionada para la decimoquinta temporada “Por tus Clásicos” (2016). Dirección de la obra Siento Perderte de María Paula del Olmo en el marco del III Festival Directores en Acción del Centro de Formación Aranwa (2016).

Sobre Break

Este año BREAK celebra siete años dedicados a la producción de montajes independientes entre los que destacan “Aquello” (2015) de Vanessa Vizcarra Soberón, obra premiada y coproducida con el Festival de Dramaturgia Sala de Parto, dirigida por Ernesto Barraza Eléspuru y que fue nominada a cuatro categorías de los Premios Luces del diario El Comercio: mejor obra dramática, mejor dramaturgia nacional, mejor actriz (Urpi Gibbons) y mejor actriz de reparto (Haydée Cáceres); “Bésame Mucho” (2014), escrita y dirigida por Ernesto Barraza Eléspuru, obra también premiada y coproducida con el Festival de Dramaturgia Sala de Parto y que obtuvo una nominación a los premios AIBAL: mejor actriz de reparto (Anneliesse Fiedler); “Phoenix” (2015) de Scott Organ, dirigida por Diego Lombardi, “Botella Borracha” (2012), “Break” (2011) y “El duende”(2010), escritas y dirigidas por Ernesto Barraza Eléspuru. De esta manera, al terminar este año serán en total once las obras que la productora habrá llevado a escena desde que en 2010 Diego Lombardi Pollarolo y Ernesto Barraza Eléspuru decidieran emprender juntos la iniciativa de gestionar proyectos escénicos juntos.


Teatro de Lucía
Bellavista 512 Miraflores
Entrada General: S/.50.00 nuevos soles
Estudiantes: S/.25.00 nuevos soles
Jubilados: S/.35.00 nuevos soles





viernes, 17 de noviembre de 2017

Julio Isla: “Nuestro objetivo es publicar libros que nadie más se atreve a editar”


“Existen tantas o más escritoras talentosas que sus pares masculinos”, dice en la presente entrevista el escritor y director de la revista Lucerna y el sello Alastor Editores.




Nos habla con pasión de la revista literaria Lucernainteresante publicación que cuenta con cinco años de vida y 10 ediciones en donde los lectores encontrarán crítica literaria y diversos artículos de géneros literarios diversos. Nos explica que las autoras contemporáneas tienen un espacio merecido en las páginas de cada edición. Poetas y narradoras de Lima y de las diferentes regiones del país publican sus poemas, relatos o ensayos.  

De otro lado, nos muestra el catálogo de Alastor Editores, una editorial  independiente dedicada a la publicación de obras literarias en los géneros de poesía, narrativa, teatro y ensayo. Hace unos años en este mismo sello publicó la obra teatral El sueño de Noé (2015). Se desarrolla como escritor y director de la revista Lucerna y  Alastor Editores. 

Precisamente para charlar sobre su labor de editor, Lima en Escena fue en busca de Julio Isla, uno de los pocos editores en promover a las escritoras peruanas procedentes de las diversas ciudades del país.


-Julio, tu labor como editor nos llega a través de la revista Lucerna, sin embargo, cuéntanos un poco más sobre tu sello Alastor Editores…

-Alastor Editores es un sello joven que está cerca de cumplir tres años de vida en el mercado editorial independiente peruano. Hasta el momento hemos publicado cuatro libros y tres coediciones con la Academia Peruana del Lengua, los tres últimos títulos de la colección La Fuente Escondida. Nuestro objetivo como editorial es publicar poesía, teatro y ensayo, géneros literarios importantes pero postergados por la omnipresencia de la narrativa. También tenemos planeado publicar traducciones de autores clásicos y contemporáneos. Además de libros que valgan por su contenido, nos interesa también que sean libros con un buen acabado material, pero a precios accesibles, porque, por sobre todo, nos interesa que el libro se lea y no se quede en los estantes de las librerías. Nuestro deseo es publicar aquellos libros que, por consideraciones materiales o comerciales, nadie más se atreve a editar.

-Ustedes publicaron Insomnio vocal de la joven poeta Ethel Barja. ¿Está dentro de la política de la editorial publicar escritoras mujeres? 

-Desde luego. No ha sido algo casual o un hecho aislado, es parte de nuestras políticas editoriales que nuestro catálogo de autores se componga tanto por escritores hombres como por mujeres. Y además, nos interesa mucho publicar primeros libros de autores jóvenes que muestren talento y proyección.

-Eres uno de los poquísimos editores cuyo objetivo editorial es poner énfasis en las autoras mujeres. ¿Por qué este interés?

-No lo hacemos por algún tipo de consigna política, sino por un tema muy elemental: existen tantas o más escritoras talentosas que sus pares masculinos. ¿Por qué habrían de tener menos espacios y oportunidades para demostrarlo?

-El sello también le dará énfasis a las obras teatrales. ¿Cuál será la política de las publicaciones? ¿Se dará espacio a los dramaturgos locales?

-Las publicaciones de teatro no son muy frecuentes. Los dramaturgos locales escriben teatro, pero no publican sus textos teatrales. Este tipo de textos tiene la particularidad de tener una doble vida. Primero en la lectura personal que se hace del guión teatral y luego en su representación escénica. Y usualmente se queda solo en la puesta en escena, para los pocos o muchos que pudieron presenciarla. Asisto mucho a ver obras teatrales, pero por mi formación literaria y mis hábitos de lector, me interesa el teatro también como texto literario.

-A diferencia de otros tiempos actualmente hay una mayor demanda de textos dramáticos. Ahora se cuenta con tres concursos que fomentan la dramaturgia.

-Por supuesto. Y no solo en Lima. En diversas regiones del país muchas compañías y directores solicitan obras nuevas de escritores contemporáneos. Hay una avidez por textos teatrales, lamentablemente, la gran mayoría de estos solo quedan en la representación.

-Tu pasión por el teatro y la escritura teatral la has llevado a la práctica con la publicación de tu obra teatral El sueño de Noé

-Así es, siendo lector y escritor antes que actor o director, me interesaba mucho ver mi obra publicada antes que pensar en su probable representación, algo que finalmente se dio cuando fue montada en 2016 en Arequipa. Tengo una preferencia por los textos teatrales que recrean mitos y leyendas con un sentido moderno y hablando a un espectador contemporáneo. Ya sabes, obras modernas que hacen nuevas versiones, por ejemplo, de Antígona, Electra, Ifigenia, entre otras. En el caso de El sueño de Noé recrea el mito bíblico del diluvio, un mito antiguo que está presente en varias culturas. Recreo el ambiente de la época con un lenguaje bíblico estilizado, pero libre de arcaísmos, para que el texto fluya con total naturalidad y funcione dramáticamente.


-Háblanos del poemario de Ethel Barja, Insomnio vocal

-Publicamos este poemario por la originalidad de su lenguaje y el complejo universo semántico y sensorial que su autora logra trasmitir. El texto puede parecer, por momentos, oscuro y hermético, y es, ciertamente, una lectura desafiante, pero su musicalidad particular y el clima de ensueño que se respira en sus versos, logra cautivar al lector.

-La revista Lucerna es uno de tus proyectos más importantes. A través de sus diferentes números nos has brindado una cartografía de autores y autoras de diversas regiones del Perú.

-Desde el primer número nos trazamos como objetivo que la revista no publique lo mismo que publican las demás. Si fuera así, nuestra existencia no tendría razón de ser. La revista busca su propio camino, elaborar su propia propuesta, ser antihegemónica si es necesario y discutir lo que se tiene por asumido e indiscutible, pero no por un mero afán de contradicción, sino porque creemos que hay todavía mucho por hacer y decir en el campo de las letras en el Perú. Pero no deseamos quedarnos en la simple oposición, en cada número proponemos autores y autoras que consideramos valiosos y que deben ser leídos y mejor conocidos. Y el talento no tiene un solo lugar de origen, una determinada edad o un solo sexo. Los buscamos y publicamos, independientemente de cualquier otra consideración.

-Un plus de la revista Lucerna son las separatas dedicados a la publicación de textos de autores clásicos y emblemáticos como Mallarmé, T.S. Eliot, Pound, entre otros.

-Esta es una iniciativa que se nos ocurrió como un tributo a las revistas antiguas que incluían una separata, a veces en un formato más grande que la propia revista. Fue Ricardo Silva-Santisteban, un colaborador muy cercano, quien nos sugirió la idea de publicar este tipo de separatas de clásicos ilustrados y así lo hicimos.



-El último número de Lucerna incluye una gran cantidad de autores de diversas regiones.

-Y no solo del Perú, sino también autoras extranjeras. Es algo que hemos hecho desde el primer número de Lucerna, pero se puede ver con mayor claridad en los últimos, en la novena edición y en la que está a punto de salir, la décima, que se presentará en diciembre, en la cual, si observamos el sumario de la revista, hay más autoras que autores, y encontraremos poetas de Apurímac, Chimbote, Chiclayo y Piura, así como poetas de Colombia, Uruguay y Chile, porque no creo que debamos limitarnos solo a autores y autoras de nuestro país.

-Ese apostar por darle un espacio para las autoras de las diversas regiones ¿es para cumplir con la cuota de equidad?

-En absoluto. Es por un elemental sentido de justicia. Y debería ser algo normal y no meritorio en cualquier publicación que no quiera estar de espaldas a la realidad.


Sobre Julio César Isla Jiménez

Magíster en Literatura Hispanoamericana por la Pontificia Universidad Católica del Perú, en la que se graduó con una tesis sobre las Baladas peruanas de Manuel González Prada, de próxima publicación. Ha colaborado en el Diccionario histórico de la traducción en Hispanoamérica, publicado en España, y prologado ediciones del poema dramático Manfredo de Lord Byron y de Antonio y Cleopatra de William Shakespeare. Ha participado en congresos literarios internacionales en Francia, México y Uruguay, y como conferencista en el coloquio «William Shakespeare en cinco actos (1616-2016)» organizado por la UNMSM y la Academia Peruana de la Lengua. Ha publicado la obra teatral El sueño de Noé (2015), y artículos, relatos y piezas teatrales en revistas diversas. Es director de la revista literaria Lucerna y del sello editorial Alastor Editores.



Pinturas sobre la Revolución Mexicana son expuestas en Librería del Fondo Café Galería


El pintor arequipeño Jesús Ramírez presenta una serie de estampas sobre la Revolución Mexicana.



 La Embajada de México y el Grupo Salinas presentan en los espacios del Fondo de Cultura Económica en el Perú la exposición “México: Revolución, Familia y Valores”. Como un homenaje a México, la mirada del Maestro arequipeño Jesús Ramírez, ofrece una serie de estampas sobre la Revolución Mexicana.

Jesús Ramírez Alcázar, gran admirador del pueblo mexicano, de su cultura y coraje, enfatiza: “Este es un homenaje al corazón de México. He involucrado elementos y personajes anónimos que marcan esos detalles en la vida diaria de cualquier evento histórico”.

La Embajada de México, comprometida con la difusión de la historia, el arte y la cultura mexicana en el Perú, país hermano, destaca la relevancia del proceso revolucionario y su consolidación con el Congreso Constituyente de 1917, en la historia de la región latinoamericana.


 La Revolución Mexicana inició el 20 de noviembre de 1910 con el levantamiento liderado por Francisco I. Madero, opositor a la reelección del General Porfirio Díaz a la presidencia, quien ya había gobernado el país durante más de treinta años.

Las obras –realizadas en pastel- estarán expuestas desde el lunes 20 al viernes 24 de noviembre en la Librería del Fondo Café Galería ubicada en la calle Esperanza 225 Miraflores. Será oportunidad, además, para adquirir libros sobre literatura, historia, arqueología, arte y cultura de México -a precios especiales- en la librería de FCE

 Sobre el artista Jesús Ramírez Alcázar

Nacido en Arequipa hace 78 años. Egresado con Medalla de Oro de la Escuela Superior de Bellas Artes del Perú. Distinguido y premiado en California - USA por sus obras de murales, residenciales y comerciales en Beverly Hills, Burbank, South Gate, Norwalk, Anaheim, Los Ángeles, Santa Fe Spring. Pintor narrativo de temas reales e imaginarios de hechos históricos y costumbristas. Ilustrador político de las revistas Oiga, Debate, Semana Económica, Día 7 y Mira de Expreso y autor de Libros “Caricatura Artística”, editado y publicado en Los Ángeles, California, “Figura Humana y sus movimientos”.


Vamos al VI Encuentros de Pura Danza Contemporánea


Participan: Yvonne von Mollendorf, Hevia Dance Company, Jhonny Zambrano, Ballet Contemporáneo César Yesquén,  Luis Antonio Vilchez / ADU Proyecto Universal, entre otros.




Por sexto año consecutivo, Encuentros de Pura DanzaContemporánea convoca destacadas figuras y nuevos coreógrafos con el fin de conectar con las diferentes generaciones de artistas de nuestro país y así crear lazos de unión e integración en la historia viva de la danza peruana.  En esta su VI versión el programa es el que sigue:

Lunes 20 de noviembre
Jhonny Zambrano, “Liquid Awakening”
Ballet Contemporáneo César Yesquén, “Fusión Afroperuana Contemporánea”
 Diego Milla / Elenco Esceni-K, “Vorágine”
Hevia Dance Company, “Renaissance”

Martes 21 de noviembre
Luis Vizcarra Cornejo, “I”
 Elenco Esceni-K/Diego Milla, “Vorágine”
Qhispikay, “Mira tus Manos”
Yvonne von Mollendorf – Danza Contemporánea, “Acuarela”


Miércoles 22 de noviembre
Yvonne von Mollendorf – Danza Contemporánea, “Acuarela”
Hevia Dance Company, “Renaissance”
 Luis Antonio Vilchez / ADU Proyecto Universal, “AFROADU”

Fechas: lunes 20, martes 21 y miércoles 22 de noviembre
Hora: 8:00 p.m.
Lugar: Auditorio ICPNA de Miraflores
Av. Angamos Oeste 120 - Miraflores
Boletería: S/.30 y S/.20
Para Informes y Pre-ventas:
EncuentrosPuraDanza@gmail.com  ó al 949716896


Estrenan Taller de reparaciones CC Ricardo Palma


 Una comedia que reflexiona sobre el paso del tiempo, la amistad, la venganza y la forma en que internet afecta a la sociedad contemporánea.


Esta noche se estrena en el CC Ricardo Palma en Miraflores la obra Taller de reparaciones, escrita por el dramaturgo John Pollono, dirigida por Diego Lombardi y protagonizada por Oscar López Arias, Joaquín de Orbegoso, Daniel Neuman y Gabriel Gil. Taller de reparaciones nos presenta la historia de tres amigos de la infancia, que se reencuentran en el taller mecánico de uno de ellos para recordar el pasado. La inesperada llegada de un cuarto invitado pondrá al descubierto el verdadero y oscuro motivo de la cita. 

“Creo que una de las funciones más importantes del teatro es ser un espejo de nosotros mismos…”, nos dice el director Diego Lombardi. “Los personajes sobre el escenario se comportan y hablan como nosotros, se ríen de los mismos chistes que nosotros y cometen los mismos errores que nosotros y es a partir de ese reconocimiento que podemos darnos cuenta de las consecuencias de nuestro comportamiento. Cuando empecé a leer Taller de reparaciones no podía parar de reírme. Estos tres personajes estadounidenses, encerrados en un taller mecánico -uno de los símbolos probablemente más masculinos que existen- comportándose como nos comportamos los hombres cuando no hay mujeres. Durante la lectura llegó un momento en el que el humor negro y absolutamente misógino empezó a parecerme exagerado y la verdad no sabía muy bien hacia qué lugar quería llevarme el autor hasta que de pronto llegó el giro inesperado y todo cobró sentido.

Esta historia podría estar ocurriendo en Lima, Puno, Buenos Aires o Madrid, con sus propias características locales claro, pero finalmente la misma situación. Taller de reparaciones es una obra que nos muestra como nosotros casi sin darnos cuenta hemos generado un caldo de cultivo, para que el maltrato a la mujer sea cosa de todos los días. Las cifras de feminicidios y violaciones son alarmantes. Se han generado además espacios en las redes sociales en los que el intercambio de fotos y vídeos privados se ha normalizado: estamos involucrados en el tema sin darnos cuenta. Durante la temporada de la obra va a nacer mi hija y espero que esta obra sea un granito de arena para generar conciencia y poder empezar a cambiar esta sociedad. Depende solamente de nosotros que esto no siga pasando”, puntualiza el director.

Sobre el autor

John Pollono (Nueva York, 1972) es dramaturgo, guionista y actor. La obra Taller de reparaciones tuvo su estreno mundial en Los Ángeles, donde ganó varios premios entre los que destacan mejor producción nueva y mejor dramaturgia. Después la obra se trasladó́ a Off Broadway. Su obra “Lost Girls” está en este momento en cartelera en Off Broadway. Como actor ha participado en las series “Grey’s Anatomy”, “How I Met Your Mother”, “Masters of Sex”, “Major Crimes” y “Mob City.” Ha escrito el guion de la película “Strong” basada en la historia de Jeff Bauman, sobreviviente del ataque en la maratón de Boston.

Sobre el director

Diego Lombardi. Es egresado del Taller de Formación Actoral de Roberto Ángeles. En el 2015 dirigió su primera obra Phoenix: Volver a empezar, del autor norteamericano Scott Organ. Fue asistente de dirección de Daniel Veronese en la versión peruana de la obra Bajo Terapia; de Gonzalo Martínez en El test y de Marisol Palacios en la obra La mujer de la Arena. Ha participado como actor en las obras de teatro La Piel de Elisa, dirigida por Sergio Paris; La Prueba, Las Tres Hermanas y Cosecha, dirigidas por Francisco Lombardi, La Noche Árabe y Móvil dirigidas por Jorge Villanueva; Volpone, dirigida por Roberto Ángeles; El Duende, Break, Botella Borracha, Bésame Mucho y Aquello, dirigidas por Ernesto Barraza Eléspuru. En cine ha formado parte de los elencos de Solos de Joanna Lombardi, Dos Besos de Francisco Lombardi y Lusers, una amistad sin fronteras de Ticoy Rodríguez. Ha escrito y dirigido el cortometraje Hacerse cargo. Ha trabajado también en televisión.


Taller de reparaciones
CC Ricardo Palma en Miraflores
Entrada General: S/.40.00 nuevos soles
Estudiantes: S/.25.00 nuevos soles
Jueves populares: S/.25.00 nuevos soles

Teleticket de Wong y Metro y la boletería del teatro



miércoles, 15 de noviembre de 2017

La Luz en el Cerro será proyectada en la sala Armando Robles Godoy y en el Mali






Los miles de peruanos que en redes sociales comunicaron su frustración por la intempestiva salida de los cines de La Luz en el Cerro, película peruana recientemente estrenada, podrán verla en pantalla grande a partir del próximo 26 de noviembre. La buena noticia fue dada a conocer a través del Facebook de la película de Ricardo Velarde, estelarizada por Manuel Gold, Ramón García, Emilram Cossío y Stephanie Orúe, y filmada en las alturas del Cusco.

El thriller de suspenso será proyectado del domingo 26 al jueves 30 de noviembre en la sala Armando Robles Godoy del Ministerio de Cultura (en el Museo de la Nación) y del martes 28 de noviembre al jueves 7 de diciembre en el Auditorio AFP Integra del Museo de Arte de Lima (MALI).

Sobre La Luz en el Cerro

Una oscura leyenda trastoca la vida cotidiana de un remoto pueblo de los Andes Peruanos tras la extraña muerte de un pastor. La Luz en el Cerro es un thriller de mucho suspenso y gran factura visual protagonizado por Manuel Gold, quien interpreta a un brillante practicante de medicina forense (“Jefferson”) confinado a una alejada localidad andina junto con un compañero (“Chino”, interpretado por Emilram Cossío). En dicho lugar, la voz de mando la tiene “Padilla” un rebelde capitán de policía cuyo papel recae en Ramón García, que regresa a la pantalla grande luego de su celebrada actuación en la serie de HBO, The Young Pope, junto a Jude Law. También forman parte del reparto Stephanie Orúe, Dalia Paz Ponce, Mario Velásquez, Carlos Victoria, vecinos de la localidad cusqueña de Marcapata (donde se realizó el rodaje) entre otros intérpretes nacionales.

Sobre el director 

Ricardo Velarde, nació en Lima, Perú. Luego de dedicarse a la animación y dirección de video, viajó al Reino Unido para hacer su maestría en The London Film School, donde trabajó en numerosas producciones cinematográficas y se graduó como director con su cortometraje de suspenso Hunted (selección oficial de los festivales Amberg, Fancine y Strasbourg). También realizó un posgrado en edición en Londres y luego, en el 2011, Velarde regresó al Perú y fundó Caudal Films. En el 2015 recibe el premio de post-producción de la Dirección del Audiovisual, la Fonografía y los Nuevos Medios (DAFO) del Ministerio de Cultura del Perú, con el que completa su ópera prima, La Luz en el Cerro.

Funciones programadas


Sala Robles Godoy 
Av. Javier Prado Este 2465, Museo de la Nación, San Borja
Domingo 26 de noviembre (4 p.m., 6 p.m. y 8 p.m.)
Lunes 27 de noviembre (7 p.m. y 9 p.m.)
Martes 28 de noviembre (7 p.m. y 9 p.m.)
Jueves 30 de noviembre (7 p.m. y 9 p.m.)
*Preventa desde el martes 21 de noviembre de 4 a 9 p.m. en la boletería del Museo de la Nación. Costo: S/.10 general y S.8 reducida.

Auditorio AFP Integra del MALI 
Paseo Colón 125, Parque de la Exposición, Lima
Martes 28 de noviembre (5 p.m. y 7 p.m.)
Martes 5 de diciembre (5 p.m. y 7 p.m.)
Miércoles 6 de diciembre (5 p.m. y 7 p.m.)
Jueves 7 de diciembre (5 p.m. y 7 p.m.)
Costo: S/.10 general y S/.6 reducida.