lunes, 23 de enero de 2017

Crítico Carlos Esquives ofrecerá Curso de lenguaje e interpretación de cine





                   El mismo está dedicado “al observar”, antes que “el ver”





Más allá de la apreciación, la interpretación es un medio para agudizar los sentidos. Más que una contemplación, el interpretar es un acceso al análisis, el reconocimiento de los elementos y componentes, y la posterior reflexión para hallar un sentido lógico entre estos mismos. Examinado el objeto o creación, recién se podría hablar de una apreciación.

El curso de Curso de lenguaje e interpretación de cine está dedicado “al observar”, antes que “el ver”. Todo filme, sea largometraje o cortometraje, una ficción o un acercamiento al documental, o género al que corresponda, obedece a un acto creativo. 


Es decir, ya de por sí, este producto audiovisual cumple con los roles de una estructura compleja. Es la inmersión a un mundo ajeno, obedeciendo a una serie de parámetros impuestos, o inclinados, por su mismo creador. Con ello nos referimos al conocimiento de una concepción, una gama de ideas o artilugios que no se reducen al simple juicio de valorar una historia o embelesarse por las dinámicas visuales.

En una lectura informativa, por ejemplo, la noticia no puede reducirse al vistazo de titulares o encabezados de periódicos. Al margen de esta idea, una película merece un acto de meditación al ser una creación que espera ser explorada, aguardando un análisis crítico, que es el ejercicio dialéctico que surge entre esta arte visual y su espectador, quien además no es mecánico o actúa bajo prejuicio, sino que es consciente, agudo y analítico.


El Paradero
Lugar: Jr. León Velarde 982. Lince
Capacidad: 20 vacantes
Días: 4, 11, 18, 25 de febrero
Costo total: S/50








Muestra “Cuando la gráfica es amarga” de Álvaro Portales va hasta febrero




La exhibición se puede visitar en el Lugar de la Memoria “Yalpana Wasi” de la Región Junín





“Cuando la gráfica es amarga: Historia, memoria y opinión gráfica”, es el nombre de la exposición que el reconocido ilustrador y humorista gráfico Álvaro Portales exhibirá del 20 de enero al 01 de febrero en el Lugar de la Memoria “Yalpana Wasi” en la ciudad de Huancayo, capital de la Región Junín.

La muestra reúne cerca de 60 piezas gráficas que recuerdan algunos de los pasajes más siniestros de nuestra historia reciente, con el objetivo de sensibilizar y motivar una reflexión sobre los dolorosos conflictos que los peruanos vivimos en las últimas décadas. 

Sus obras transmiten una opinión personal, crítica y descarnada, no exenta a veces de humor, sobre temas como la guerra interna que sacudió al país entre los años 80 y 90, violaciones a los derechos humanos como las esterilizaciones forzadas, y conflictos sociales recientes como el Baguazo, entre otros.


Considerado uno de los más intensos, polémicos e interesantes artistas gráficos peruanos, Álvaro Portales (Lima, 1973) “es un fino estilista, un amo del fotomontaje y un maestro del humor popular”, como lo ha señalado el escritor y humorista español Hernán Migoya en el catálogo de presentación de la muestra. “Cuando la gráfica es amarga” constituye su primera exposición individual y fue estrenada en mayo del año pasado en el Centro Cultural de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes, en Lima.

En octubre último, la Casa de la Identidad del Gobierno Regional de La Libertad, en Trujillo, y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos censuraron la muestra que Portales tenía previsto exhibir en las sedes de dichas instituciones. En diciembre, la muestra pudo presentarse en Trujillo gracias al respaldo de la ciudadanía y el apoyo del Centro Cultural Constante Traverso Lombardi de esa ciudad.

La curaduría de la muestra está a cargo de la artista plástica Rosario “Akito” Bertrán y es organizada por el Lugar de la Memoria “Yalpana Wasi”, el Gobierno Regional de Junín y la Dirección Descentralizada de Cultura de Junín del Ministerio de Cultura.



Está abierta al público en Jr. Mariscal Castilla 851, distrito de Chilca, Huancayo, de lunes a viernes de 9 am. a 1 pm. y de 3 a 6 pm. El ingreso es libre. El día de la inauguración habrá un conversatorio con el artista a las 4 p.m.





viernes, 20 de enero de 2017

FCE Perú ofrecerá conversatorio-homenaje al escritor Ricardo Piglia



Charla “Lo que está por venir” estará a cargo de los autores y académicos peruanos Alonso Rabí do Carmo y Jorge Valenzuela Garcés






A propósito del inicio de su nutrida agenda de actividades culturales para este 2017, el Fondo de Cultura Económica Perú se une a los diversos tributos póstumos ofrecidos al escritor argentino Ricardo Piglia y brinda un conversatorio-homenaje “Lo que está por venir” a cargo de los autores y académicos peruanos Alonso Rabí do Carmo y Jorge Valenzuela Garcés, quienes abordarán la dimensión de futuro de su obra, recorriendo su ejercicio de escritura autobiográfica (Los diarios de Emilio Renzi) y leyendo su obra a partir de la categoría de Post-Boom (Respiración artificial).
 
La mesa de diálogo en honor al emblemático autor de libros como "Plata quemada", "Respiración artificial", "La ciudad ausente", así como el “Diccionario de la novela de Macedonio Fernández” (FCE), se llevará a cabo el día sábado 21 de enero a las 7:00 de la noche en la Librería del Fondo - Café-Galería (Calle Esperanza 275, Miraflores, Lima 18 Lima).

Cabe destacar que la obra literaria y teórica del escritor argentino Ricardo Piglia ha marcado profundamente la narrativa hispanoamericana. Pudo transformar e innovar el grandioso canon de la literatura del Boom, pero sobre todo trazó umbrales por los que atraviesa y atravesará la literatura de nuestro continente. Lo que está por venir, es la pregunta. Piglia responde con su obra y deja abiertas todas las posibilidades. Con este conversatorio-homenaje, el Fondo de Cultura Económica del Perú, rinde un sentido tributo a uno de sus autores más importante de los últimos tiempos y, sin duda, un gran amigo.

Sobre Alonso Rabí do Carmo


Escritor, poeta y académico. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y obtuvo su maestría en la Universidad de Colorado, en Estados Unidos. Ha ejercido el periodismo durante más de veinte años y entre los años 2006 y 2008 fue editor del suplemento El Dominical, del diario El Comercio. Ha publicado los poemarios Concierto en el subterráneo (1992), Quieto vaho sobre el espejo (1994) y En un purísimo ramaje de vacíos (2000). En 2008 apareció Animales literarios, una reunión de 17 entrevistas suyas a escritores hispanoamericanos. Colabora en diversas publicaciones y ejerce la docencia en la Universidad de Lima y en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).

Sobre Jorge Valenzuela Garcés

Es uno de los más destacados integrantes de la generación de narradores peruanos de los ochenta. Sus cuentos han sido premiados en  concursos nacionales  como el COPÉ y el José María Arguedas. Ha publicado cuatro libros de cuentos Horas contadas (1988), La soledad de los magos (1994), La sombra interior (2006) y Juegos secretos (2011). Sus cuentos figuran en las principales antologías nacionales de cuento.

Doctor en Literatura Hispanoamericana por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado un Manual de Literatura Hispanoamericana (2009) en dos volúmenes, El mundo de los clásicos (2010) y (2012) y artículos de su especialidad en revistas peruanas y del extranjero. Sus investigaciones se relacionan con  la literatura peruana del siglo XIX, la narrativa hispanoamericana del postboom, la teoría de la ficción y la obra novelística de Mario Vargas Llosa.


Actualmente se desempeña como profesor principal de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Desde hace quince años dirige el Taller de Narración en esa misma universidad. Es, además, editor general de la revista Letras, dedicada a la investigación humanística.




jueves, 5 de enero de 2017

Presentan el libro Bagua: Ni grande ni Chica. Simplemente insondable de Sara Joffré




Ceremonia contará con la lectura de Beto Benites, Andrés Cano, entre otros...




La Asociación de Artistas Aficionados (A.A.A.), tiene el placer de invitarlos a la presentación del libro “Bagua: Ni grande ni Chica. Simplemente insondable”, de la actriz, directora y dramaturga teatral Sara Joffré. La cita es este miércoles 11 de enero a las 7:00 de la noche en Jr. Ica 323, Cercado de Lima. Como invitados participarán Lieve Delanoy, Ximena Arroyo Seminario y Diego La Hoz. También habrá una lectura dramatizada de esta pieza de teatro a cargo de Jamil Luzuriaga y Omar Del Águila.

En esta obra, como bien dice Gustavo Flores Quelopana, estética e ideales están unidos, forma y fondo corren parejos y ligadas a razones políticas e históricas. No es el arte puesto al servicio vulgar de lo ideológico, es arte por el arte que de forma irremediable expresa una necesidad imperiosa de la condición humana, a saber, la necesidad de justicia.

Sobre Sara Joffré

Empezó su trabajo como autora teatral en 1961 con las obras “En el jardín de Mónica” y “Cuento alrededor de un círculo de espuma”, puestas por el grupo Alba en el Club de Teatro de Lima bajo la dirección de Alonso Alegría. Sin embargo, su vínculo con el arte de las tablas data de edad muy temprana. Todo este esfuerzo le valió un premio en la filial peruana del Instituto Internacional de Teatro (ITI), además de una bolsa de viaje del British Council.

En 1963 creó el grupo “Homero Teatro de Grillos”, pionero en el trabajo para niños. En los años posteriores es una incansable difusora de este arte a través de Muestras que recorren gran parte del territorio nacional. Seguidora de Bertolt Brecht dirigió varias de sus piezas teatrales y dictó talleres y conferencias sobre el gran dramaturgo alemán. En 1974, inició la Muestra de Teatro Peruano, probablemente el más importante encuentro teatral del país andino. A la par desarrolló un importante trabajo de edición de otros autores, y de críticas teatrales, como prueba su libro Teatro Hecho en el Perú (2001, Biblioteca Nacional del Perú).




Su producción dramática contó con títulos como La Hija de Lope, Niña Florita, Camille Claudel, recogidas en dos ediciones, Obras para la escena, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima (2003); Siete obras para escena, de la U. Inca Garcilaso de la Vega (2006) y la segunda edición de su libro Cuentos de teatro para niños, Fondo Editorial Biblioteca Nacional del Perú, Lima (2008) En los últimos años se dedicó a escribir, enseñar y a promover el teatro. Sara Joffré llegó a publicar 24 números de su revista, autogestionada, "Muestra".3 Es una revista que solo publica dramaturgos peruanos.

En el año 2010, el premio literario Casa de las Américas, haciendo homenaje especial al bicentenario de la independencia en la región, contó como parte de su jurado calificador a la dramaturga peruana Sara Joffré. Participó como expositora sobre el teatro peruano en el Festival Pirologías 2010, en Argentina, quedándose a participar también de los festivales de La Cordura del Copete y de El Baldío, con la obra Especies, obra que escribió junto con la participación del grupo Espacio Libre en el año 2009.

Bagua: Ni grande ni Chica. Simplemente insondable”

Presentan: Lieve Delanoy, Diego La hoz, Ximena Arroyo
Lectura Dramatizada: Jamil Luzuriaga y Omar Del Águila
Fecha: Miércoles, 11 de enero 7 pm      
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados
Jr-Ica 323 Cercado de Lima




Taller de animación a la lectura y escritura para niñas y niños




Clases de lectura dinámica y de escritura creativa






La web literaria El buen librero abre la convocatoria a su taller “Animación a la lectura y escritura”, dirigido a niños entre 9 y 12 años. Serán ocho clases en total que se dividirán en 4 de lectura dinámica y 4 de escritura creativa.
Gianfranco Hereña, director de la web y profesor a cargo, señala que la idea de la web, más allá de seguir su incansable promoción de la lectura, es empezar a formar lectores y desmitificar la idea de “literatura” como algo fuera de alcance. Para ello, ve importantísimo que se trabaje con alumnos en etapa de formación.

Fecha: desde el 10 de enero hasta el 6 de febrero
Horarios: Lunes y miércoles de 9 a 11 am
Martes y jueves de 11 a 1pm
Costo: 160 nuevos soles más 20 de matrícula.

Sobre el profesor 

Gianfranco Hereña (Lima, 1990). Licenciado en Comunicación de la Universidad de Lima. Fue profesor del Taller de Literatura y Periodismo en el Colegio Pío XII por dos años consecutivos en los que dirigió y editó la revista “Garabatos”. Actualmente es director de la web "El buen librero”, profesor del curso de Comunicación y Comprensión Lectora en el Instituto Von Braun y miembro del comité editorial de la revista literaria “Un vicio absurdo” (Universidad de Lima). También fue colaborador de la Red Literaria Peruana, agrupación a la que representó en el Encuentro Nacional de Cultura (Cuzco, 2013).

Sobre la web El buen librero


Es un portal literario que en febrero cumple cuatro años. En ese tiempo, ha cosechado un número importante de seguidores tanto en Redes Sociales como en su mismo portal. Convertidos en (.Com) desde el 2014, El buen librero comparte cuentos y reseña libros de autores nacionales e internacionales. Entre otras actividades, también ha cubierto con éxito tres ferias del libro y entrevistado a múltiples personalidades del ámbito cultural.





sábado, 31 de diciembre de 2016

Las exposiciones más destacadas en artes visuales del 2016






Escribe: Rosa María Vargas
Fotos: Archivo Rosa María Vargas

En el 2016, además de la gran afluencia de exposiciones que se han venido llevando a cabo, también ha sido un año de lamentables pérdidas para las artes visuales en el Perú: los pintores Juan Javier Salazar y Venancio Shinki, además de los escultores Lika Mutal y Miguel Baca Rossi, han dejado un gran vacío en nuestro medio, pero su legado artístico estará siempre presente en nuestra memoria y continuarán siendo referentes para las nuevas generaciones de artistas y parte de la historia del arte en el Perú.

Este presente año han destacado artistas de diversas generaciones, cuyo trabajo artístico no puede dejar de mencionarse en las presentes categorías que, bajo la humilde opinión de quien escribe, merecen tal distinción y de los cuales se hará mención a continuación:

MEJOR EXPOSICIÓN RETROSPECTIVA



En esta terna se deben considerar dos muestras importantes: la de Jaime Higa: El Dedo En La Llaga, en la galería German kruger del ICPNA de Miraflores  y  la exposición antológica de Cristina Gálvez en la sala Luis Miró Quesada Garland de la municipalidad de Miraflores.

La retrospectiva de Jaime Higa(Callao-Lima, 1960), bajo la curaduría de Miguel López, titulada  El dedo en la llaga, recorre toda la trayectoria  artística del  artista quien es considerado  además,   como uno de los  referentes importantes en cuanto a la “apropiación” de imágenes icónicas y como en alguna oportunidad quien escribe comentara en su momento,  su concepción es aún más transgresora  que la de Wharhol  o la del propio Lichtenstein.   Jaime Higa  se apodera de los personajes de comics e íconos de la cultura popular, la literatura y política Peruana, los reinterpreta otorgándoles una atmósfera mundana, lúdica, satírica e irónica (combinando personajes del “manga” japonés o de los Comics americanos), sin demasiada pretensión, ni sustancia, características que reflejan claramente aquella “vanalidad” propia de dicha corriente estilística, dando como resultado obras predominantemente efectistas pero muy bien logradas y recurrentemente cargadas  de simbolismos.

Higa posee un buen dominio del dibujo, pintura y  de las técnicas gráficas digitales, su empleo del color y el dibujo imitan fielmente las tonalidades empleadas en el  “Comic”, y sus artísticos “collages” también destacan. Éstos últimos forman parte de la etapa inicial de Higa como Artista y el cual considero, es el  trabajo más personal de toda su producción.  Sus objetos intervenidos y encajonados resultan muy interesantes, atractivos visualmente. Esa misma actitud lúdica se ve reflejada en la fotografía intervenida donde a modo de secuencia de imágenes pero desde una óptica gay que resulta explícita del desnudo homosexual pero al mismo tiempo apela a una suerte de sátira a la censura social.

Al mismo tiempo sus instalaciones que van desde lo más tipográficamente conceptual hasta lo  más evidente-recordando aquella pintura/intervención/instalación que realizara conjuntamente con el artista Eduardo Tokeshi  titulada:  Uchuraccay, dando un giro hacia un arte más contestatario, denunciando un hecho histórico como la matanza de ocho periodistas asesinados en el mencionado lugar ubicado en la región de Ayacucho allá por el año 1983, hecho fatídico que forma parte de nuestra memoria histórica para quienes sobrepasamos los cuarentas. Además Jaime incursionó durante varias décadas en la performance y en esta muestra nos hace evocar aquellos días, gracias al material fotográfico existente. Igualmente se debe reconocer el acertado trabajo curatorial de esta exposición, porque la  misma, es la más completa del artista pues, ha logrado reunir, todas las disciplinas artísticas en las que ha venido incursionando a lo largo de su prolífica trayectoria y este gran esfuerzo consigue reafirmar (aún más) a Jaime Higa como uno de los representantes más importantes del arte peruano contemporáneo.

Respecto a la exposición antológica de Cristina Gálvez (Lima-Perú, 1916-1982) bajo la acertada dirección de Jimena Mora, denominada:  “100 años de Cristina Galvez”, quien en la década de los setentas(siendo ya una consumada escultora) impartirá clases de dibujo en su Casa-taller en el distrito de Miraflores(Lima) a quienes después serán destacados artistas de nuestro medio, entre ellos: Sonia Prager, Margarita Checa, Bruno Zepilli, Gino Ceccarelli, Charo Noriega, Armando Williams, Rhony Alhalel, entre otros.

La exposición está conformada por algunas piezas escultóricas, dibujos y  litografías de una de sus series más destacadas: “tablero de ajedrez” y en dichas técnicas se puede apreciar la influencia del dibujo tradicional europeo que nos remite a artistas como “El Bosco”, por ejemplo; además de advertir una recurrente estética de lo grotesco de sus estilizados, e híbridos personajes  enmarcados dentro de una atmósfera violenta y surrealista de sus litografías, mientras que en sus dibujos y escultura los dota de una fuerte carga emotiva y características andróginas; y el común denominador de toda su obra radica en la precisión de la línea, aun cuando ésta es suelta, la misma denota el resultado de su habilidad y por supuesto: de su formación académica; en suma,  rasgos que han venido caracterizando la producción de la artista a través del tiempo. Y si agregamos a lo antes mencionado, su legado en la metodología en la enseñanza artística, estamos ante la obra de un referente importante de la escultura moderna y del dibujo en el Perú del siglo XX y esta muestra antológica es un justo reconocimiento a su memoria.

MEJOR EXPOSICIÓN INDIVIDUAL



Buscando a Pizarro, de Marcel Velaochaga (Lima-Perú, 1969), realizada en la galería del ICPNA de Miraflores. En esta muestra pictórica, el artista apela a la apropiación de imágenes y a la memoria histórica del Perú, teniendo como imagen icónica protagonista a la figura del Conquistador Francisco Pizarro –imagen extraída de la obra del pintor Daniel Hernández( Huancavelica-Perú, 1856 – Lima-Perú, 1932), lienzo que pintara en 1928. Partiendo de dicha imagen  el artista conjuga  diversos contextos de nuestra historia, apelando a la ironía y a la sátira  para construir una atmósfera bizarra en la cual se entremezclan no solo la tradición y la cultura sinó también otros males endémicos de nuestra sociedad: la corrupción, la violencia y la opresión de la clase dominante, elementos de una realidad peruana atemporal heredada de Pizarro y los españoles desde su llegada al Perú en el siglo XVI; y que, gracias a la habilidad de Velaochaga, se convierte en suerte de analogía, donde a pesar de las numerosas coyunturas políticas y sociales por las que atravesó el Perú, nos demuestra que la historia es cíclica: los procesos políticos, sociales, económicos, son los mismos pero lo único que cambia son los actores, y la evolución positiva o negativa han sido y serán una constante de la realidad peruana de ayer, hoy y siempre.

En esta serie, la aplicación del color por parte del artista es básicamente en planos y en capas, el tratamiento del mismo es producto los efectos obtenidos con las técnicas de la gráfica. Su paleta posee una diversidad cromática que por instantes se puede asociar al naturalismo académico y en otros se observan colores más cercanos a los tonos de las escalas de Pantone, esto último es una característica indiscutible del color en el  diseño gráfico. Asimismo, se pueden apreciar otros íconos visuales del arte peruano, tal es el caso de Atahualpa, extraído de la obra de Luis Montero “Los funerales de Atahualpa” y cuya versión “pop art” realizaría el propio Velaochaga en el año 2005;  las mujeres del ande del  Pintor Quispejo o una inscripción de la obra dedicada al libertador Simón Bolívar realizada por José Gil de Castro en el siglo XIX forman parte de la iconografía de esta muestra. Con esta  suma de apropiación de imágenes, el artista nos invita a realizar una reflexión crítica de la historia contemporánea del Perú en todos sus aspectos a través de la pintura: técnica y propuesta que  Marcel Velaochaga maneja con suma destreza y que lo ha convertido en estos últimos años en uno de los artistas más destacados de su generación.

MEJOR EXPOSICIÓN COLECTIVA



Manos Creadoras: Manos de Mujer (bajo la curaduría de César Ramos). Esta es una propuesta que aborda además del arte, el tema de género, integrando la técnica académica de destacadas artistas visuales del medio, tales como: Luz Letts y Lici Ramirez ( solo por mencionar algunas), con el trabajo de las artistas tradicionales procedentes de diversas regiones del Perú; desde la perspectiva antropológica de su curador. El trabajo de los artistas regionales ha sido erróneamente denominado desde hace mucho tiempo (de forma peyorativa e inconsciente) como “artesanía” y,  por otro lado, en un intento de revalorar este arte en la década de los setentas, se le adjudicó la etiqueta de “arte popular”; términos que no le hacen justicia,  y por mucho que se piense que el trabajo de los artistas regionales posee una naturaleza empírica, es sin embargo, el resultado de un proceso de aprendizaje-a través de la enseñanza- el cual se ha venido transmitiendo de generación en generación y concebidos además, bajo sus propios cánones y ello se denota en la forma, el empleo del color(intenso y vibrante en la mayoría de piezas), las texturas de sus materiales...

De ahí su particular sentido de la estética: rasgos que a través del tiempo han ido identificando el arte de los diversos grupos étnicos quienes han recibido el legado de  ancestrales civilizaciones durante el transcurso de su historia, y además, han venido empleando materiales e insumos producidos en su propia región y, que de algún modo, han sido considerados como poco convencionales para el arte occidental, sin embargo,  desde hace algunos años atrás, están siendo explorados por artistas visuales de formación académica como materia prima para materializar sus propuestas: los tejidos, la indumentaria, el arte utilitario de raíces andinas o amazónicas, los patrones del dibujo amazónico, los tintes  empleados para dar color a la tela, todos ellos son recurrentes actualmente como parte de la investigación para las diversas propuestas de artistas académicos en la actualidad, y por ende esta exposición consigue  valorar y unificar el trabajo de mujeres peruanas desde la perspectiva artística sin que ello altere su identidad como artistas. Una buena exhibición que dignifica y revalora  las artes tradicionales a través de una transición inclusiva del arte tradicional desde su lugar de origen hacia la galería de arte a través de la fusión entre lo moderno y lo tradicional de artistas mujeres peruanas unidas por sus habilidades y talento sin importar su procedencia, la formación que posean, ni su propia esencia artística.

MEJOR EXPOSICIÓN HISTÓRICA Y FOTOGRÁFICA

Vigilar y Castigar, Fotografias Penitenciarias Del Siglo XIX, en  A,A & A  Gallery, ubicado en el Callao monumental.  La muestra ha sido dirigida por Sophía Durand en co-curaduría con Sonia Cunliffe, quienes han investigado acerca de la fotografía como parte importante de la organización documental de la otrora Penitenciaria de Lima (Panoptico), construida tras abolirse la pena de muerte, entre 1856 y 1860, por disposición del Presidente del Perú, Don Ramón Castilla,  dando inicio a un sistema carcelario del cual el Perú carecía por aquel entonces. Establece, entre otros aspectos, que la fotografía ha sido permanentemente un instrumento de control y orden por parte del estado y actualmente tiene el mismo propósito (y lo seguirá teniendo, ya sea apelando a la fotografía u otros medios tecnológicos).

Así mismo, nos demuestra que el Perú del siglo XIX no fue ajeno a ese medio de control a través de la fotografía o Daguerrotipo, nombre con el que se le denominaba por aquel entonces en honor a su creador: el Francés Louis Jacques Mandé Daguerre; y desde la llegada del invento de Daguerre al Perú en 1842 (traído por el fotógrafo Maximiliano Danti) se consideró una herramienta tecnológica que tuvo un propósito comercial, dando lugar así a los primeros estudios fotográficos itinerantes y estables que realizaban fotografía artística para una clientela con un mero afán por perennizar un acontecimiento familiar o por la necesidad de identificarse o ser reconocido mediante el económico formato fotográfico de la “tarjeta de visita”, aunque las dimensiones del formato fotográfico empleadas por el sistema penitenciario de aquel entonces era reducida en comparación con el formato de la tarjeta de visita.

Partiendo de la investigación documental, las curadoras recurren a los registros gráficos como fuentes de información y en especial a la fotografía vista, incluso, más allá de la perspectiva del arte: como un soporte documental o documento de registro, recreando a través de ella (la fotografía) el contexto, permitiendo además, que el observador desde su propia percepción identifique y analice los rasgos psicológicos y /o los sentimientos encontrados a través de cada expresión facial o lenguaje corporal de los protagonistas, que han sido reproducidos a fidelidad por la cámara.

Así mismo, establece que nuestro incipiente sistema carcelario del siglo XIX adolecía desde sus inicios de una deficiente organización y en especial, en lo relacionado a los documentos de gestión administrativa durante las últimas cuatro décadas del decimonónico, y de cómo gracias a la investigación basada en este pequeño fondo documental recopilado (el cual consta de 52 documentos originales), bien sería el punto de partida para reconstruir un período de la historia penitenciaria en el Perú y al mismo tiempo (bajo la perspectiva del arte) nos permitiría abordar la parte técnica (como el empleo de insumos empleados en fotografía durante el siglo XIX en el Perú , por ejemplo) y aspectos del lenguaje gráfico-formal (composición, luz, color, entre otros) incluyendo así a la “fotografía penitenciaria” como un género fotográfico como un referente más para las investigaciones realizadas en torno a la historia y evolución de la fotografía en el Perú.  Un excelente trabajo Curatorial y de investigación, poseedor de una bien fundamentada justificación de sus registros gráficos presentados.

MEJOR EXPOSICIÓN EN VIDEO/INSTALACIÓN


Tránsito Anónimo, de  Rosa María Valle (Lima-Perú, 1991), Artista visual egresada de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú. Obtuvo la Medalla de Oro otorgada por Ensabap como alumna destacada de su promoción, en la especialidad de Pintura (2015) y en el presente año 2016 obtiene el Premio ICPNA Audiovisuales, con el Proyecto Tránsito Anónimo. En dicha exposición, la artista construye su propio lenguaje visual empleando como medio la instalación audiovisual, alternando secuencias de escenas con imágenes icónicas yuxtapuestas (recurriendo a la edición de imágenes a través de la extensión digital conocida como gif).

Por otro lado, otras imágenes se aprecian en contraposición pero bajo el principio de  reflexión (como si fuesen reflejadas en un espejo), superposición de imágenes compuestos por signos indéxicos (que nos indican acciones que van a suceder o que han sucedido) y,  algunos simbolismos que complementan al discurso de la artista y es, a través de la imagen en movimiento, con la cual denota y acentúa la importancia del espacio temporal ante el frecuente desorden cotidiano del tránsito peatonal y vehicular dentro del contexto-por demás caótico- del  Centro de  Lima.

Sumando todos los elementos antes mencionados, la artista construye a partir de ellos una nueva dimensión desde la cual, analiza la importancia del espacio urbano proponiendo la necesidad de una identificación del individuo con el área por el cual transita constantemente, algo que no se logra por completo en el día a día, y es esa misma falta de identidad (consecuencia de la diversidad cultural, social y étnica predominante en los habitantes de nuestra capital) lo que convierte a la Lima urbana en un espacio invadido por individuos heterogéneos entre sí, quienes ignoran el real valor del contexto compartido cotidianamente durante su efímero recorrido y alejan toda intención socializadora.

Un interesante discurso de cariz antropológico, que guarda coherencia con su propuesta técnica audiovisual. Antes de finalizar esta publicación, les hago llegar las más sinceras felicitaciones a los artistas y curadores antes mencionados y los mejores deseos de un artísticamente productivo año venidero a todos los artistas peruanos y para los seguidores de este magazine virtual, un felíz y exitoso 2017.




Crítica e Historiadora de Arte, Curadora independiente, Docente Universitaria y Gestora Cultural. Con estudios de Maestría en Historia del Arte Peruano y Latinoamericano (postgrado de Letras y Ciencias Humanas) en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima, Perú; Licenciada en Historia (Facultad de Humanidades) en la Universidad Nacional Federico Villarreal de Lima, Perú; Posee un Diplomado en Museología y Gestión de Museos en la Universidad Nacional de Trujillo(Perú); Diploma de Gestión Cultural otorgado por el Museo Metropolitano de Lima /  Municipio de Lima, con estudios de Pintura en los talleres de la Escuela Nacional Autónoma de Bellas Artes del Perú, y Dedicada a la investigación de historia del Arte Peruano siglos XIX , XX y Contemporáneo. Actualmente ejerce la docencia en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú y la crítica de arte en su blog.







Un asesino serial que nos quitamos de encima



Las “obras” del 2016 y su abuela desalmada




Escrito por Diego La Hoz

El teatro como categoría ha quedado desplazado por las nuevas teatralidades, dice Patrice Pavis. Ahora los territorios del teatro son transitorios, emergentes, líquidos y más que nunca divergentes. Interpelados por un espectador que busca desaparecer para convertirse en el protagonista del hecho teatral.  No nos engañemos.

 El teatro no le importa a nadie más que a la gente del teatro. Es fundamental poner en relieve esta evidente problemática de las artes escénicas de aquí y ahora. Por lo pronto del Perú. Desarrollar estrategias conjuntas de transformación y profundización con las esferas del poder programático pero también con los colectivos disidentes. De lo contrario, el futuro seguirá siendo incierto. 

Mientras sigamos sentados alrededor de una mesa discutiendo por qué tal o cual recibió financiamiento o cuáles son los artistas relevantes según El Comercio, solo seremos testigos del brutal espectáculo de la aniquilación del teatro por el teatro mismo. Lo contradictorio del asunto es que en la realidad, sin estos mecanismos de control modernos, el creador escénico parecería estar condenado a morir de hambre o al fracaso. O en el mejor de los casos a la marginalidad más chicha.



El 2016 ha sido un año complejo para el teatro peruano. Se nota la decantación y la urgencia de tejidos más vivos. Más nuestros. Hay un espectador interesado y otro desorientado. Ninguno suficiente para llenar las salas. Sin embargo, la oferta sigue creciendo. Se diversifica en escenarios que se expanden sin mucho criterio. A veces, incluso, se enajena con sus propias fórmulas de éxito que más responden a una moda que a una construcción política. 

Cuando me refiero a “política” no hablo de teatro político, que sería una categoría, sino más bien de ese espacio crítico que se desprende de la propia naturaleza del teatro. Por eso, el registro es importante. Pero más importante aún la reflexión del acontecimiento. Recordemos que la historia del teatro es la historia del teatro perdido.

Mariana De Althaus hace unos días publicó una columna llamada Las diez mejores “obras” teatrales del 2016. Y remarcó obras refiriéndose no a puestas en escena en sí mismas, sino a hechos relevantes que construyen –y constituyen- nuestros teatros. Una interesante mirada que nos ayuda a desmitificar que el teatro no es solo un montaje para ver. Detrás, debajo y por encima hay políticas culturales, trabajo en equipo y un poco más que buenas intenciones. Sin embargo, el centralismo es un grave (gravísimo) problema del que nos cuesta mucho salir. A todos. Es por eso que, en homenaje a su buena pluma, quiero sumar otra decena de buenas “obras” que nos ayuden a ¿completar? está saludable mirada del año que parte con sabor amargo.


1.- Se aprobó La Ley de Promoción de Puntos de Cultura. Un histórico acontecimiento que permitirá incorporar las artes y la cultura en el centro de las políticas de desarrollo de nuestro país.

2.- La incansable Casa de la Literatura Peruana inauguró la primera exposición de teatro infantil llamada Unos señores que parecen de verdad pero son de mentira. La muestra ofreció durante cuatro meses -mediante afiches, fotografías, videos y objetos- un panorama del teatro para niños en el Perú del siglo XX. El curador fue el historiador de arte Daniel Contreras.

3.- Se creó el Conservatorio de Formación en Artes Escénicas de la Universidad La Salle de Arequipa. La Ciudad Blanca cuenta por vez primera con un centro de formación profesional que tiene particular interés en la investigación y en la preservación de la memoria del teatro peruano. La dirección está a cargo de Carlos Vargas Salgado. Por otro lado, se tituló la primera promoción con especialidad en artes escénicas de la Escuela Superior de Formación Artística “Francisco Laso” de Tacna. Espero de corazón que los buenos vientos acompañen estas iniciativas y no mueran en el intento por la mala burocracia.

4.- La Universidad Privada Antenor Orrego de Trujillo (UPAO) ha construido, y está próximo a ser inaugurado, el Gran Teatro “Víctor Raúl Lozano Ibáñez”. El más grande del norte del país y probablemente el segundo mejor equipado después del Gran Teatro Nacional.

5.- Siguiendo la tradición del inquieto teatro independiente se abrieron importantes casas para el teatro autogestivo y antiproduccionista. Este año le damos la bienvenida al Centro Cultural Molinos de Viento (San Juan de Miraflores), La Cajita (Independencia), Casa Perejil (Pueblo Libre), La Casa Teatro (Miraflores), Casa Arrisueño (La Victoria), Cuarta Maraña (Cercado) y La Salita Victoria (Comas). Más allá de Lima, saludamos a La Casa Laramamango (Tacna), Casa Teatro Cussia (Chiclayo), Sala Ave Fénix (Ayacucho) y Casa Activa (Piura).

6.- No hay teatro menor. Esto quedó demostrado en la etapa nacional del Festival Escolar de Teatro “Túpac Amaru” que este año organizó el grupo Metáfora y el Colegio San Agustín de Jauja. Diez centros educativos secundarios de todo el país se reunieron en la primera capital del Perú: Santa Fe de Hatun Xauxa. El tercer puesto lo obtuvo el Colegio Leonado Da Vinci de Ayacucho, el segundo el emblemático Colegio de Mujeres Edelmira Del Pando de Ate y el primer lugar el Colegio San Agustín de Iquitos. Algunos de los integrantes del elenco de este último ya se están organizando como nuevo grupo teatral a la cabeza de Óscar Ramírez Fartolino. Un semillero que muy pronto veremos en nuestros escenarios nacionales.

7.- Si bien, este año no he registrado publicaciones (libros) de teatro peruano, es interesante apuntar la labor de las librerías por poner en vitrina variados libros sobre el teatro del mundo que en años anteriores no he observado. Inclusive secciones de libros usados de alto nivel histórico. Las frecuentes son La Libre en Barranco, El Virrey e Inestable en Miraflores, Communitas y Sur en San Isidro. Como dato interesante quiero contarles que en breve tendremos la primera publicación póstuma de la última obra de Sara Joffré llamada Bagua: Ni Grande Ni Chica. También es clave anotar las publicaciones digitales que están haciendo una labor inconmensurable. Este año Teatro Club le creó dos anexos a su conocida plataforma: Los Dramaturgos (Primera Biblioteca Virtual de Teatro Peruano) y Los Columnistas. Además de des-centralizar sus notas con corresponsales nacionales.

8.- El Segundo Congreso Internacional de Saberes Escénicos que organizó la AIBAL, la ENSAD y La Facultad de Letras de la UNMSM convocó importantes pensadores del quehacer teatral mundial como Patrice Pavis, Jorge Dubatti, Nora Lía Sormani, Calos Dimeo, Gail Bulman, José Manuel Lázaro y Ernesto Ráez. Por otro lado, el Festival Sala de Parto nos regaló la presencia de Sergi Belbel, Claudio Tolcachir, Paul Heritage y Sergi López. En fin, son varios más. Lo cierto es que ha sido un año de ilustres visitas e intercambios de gran relevancia.

9.- Un premio que debemos resaltar y que se instauró este año en el Concurso Nacional Nueva Dramaturgia del MINCUL es el Premio Especial Teatro para la Memoria que distinguió a Jorge Antonio Bazalar y su obra “Desaparecidos”. En esta línea se lanzó el programa Teatro y Memoria como primer curso de especialización en dramaturgia y teatro político organizado por el Goethe-Institut y el Centro Cultural de la Universidad del Pacífico. Mención especial por los cuarenta años del Grupo Barricada de Huancayo quienes promueven “un teatro por la memoria” a través de foros, encuentros y obras de teatro.

10.- El circo debe ser una de las disciplinas que mejor ha convivido con el teatro este año. No solo hemos visto bellísimos espectáculos sino que los hemos apreciado en espacios convencionales o mejor dicho pensados para el teatro y la danza. Es interesante observarlo como un fenómeno producto de varios años de experimentación y convergencia. Sin duda, notamos la presencia de proyectos como Agárrate Catalina, La Tropa del Eclipse, La Compañía de Teatro Físico, Tránsito y obviamente La Tarumba. Colectivos que además se retroalimentan. Esta comunión de disciplinas también ha sido atravesada por lo testimonial. “El día que cargué a mi madre” de Paloma Carpio es un buen ejemplo.


Cabe resaltar que el mecanismo-escénico-testimonial ha servido como contenedor para creadores/creadoras que han encontrado la necesidad de movilizar el pensamiento integrador de las comunidades minoritarias y vulnerables. “Cuando seamos libres” de Carolina Silva Santisteban consiguió financiamiento para girar por diferentes ciudades peruanas y completar la idea del testimonio que busca el abrazo entre lxs protagonistas de la comunidad LGTBIQ.

Estos diez puntos solo pretender sumar al panorama del hacer teatral de este país tan ancho y tan ajeno. Sin duda, estamos creciendo. Pero siguen siendo las iniciativas privadas e independientes las que conforman este escenario. Ojalá no nos mate el centralismo o la inanición. Ojalá sigamos dando testimonio de aquello que nos moviliza como creadores. Ojalá sepamos responder a la fantasía del progreso con espíritu libertario y celeridad. Ojalá no sea demasiado tarde. A casa. Siempre a casa.








sábado, 17 de diciembre de 2016

Gladys, la mujer que arrulla



Este 17 de diciembre en Cusco podrán apreciar a la pareja en concierto al lado de otros destacados artistas




No sabía si hacer una nota solo a la excelente cantautora Gladys Conde Camargo o una nota a la pareja musical que conforman ella y su esposo, el destacado guitarrista, Omar Vargas, me decidí por ella pues vive un momento especial en su vida, un momento en que nosotros podemos agradecerle su maravillosa voz y su don de palabras, y para los que estén mañana 17 de diciembre en Cusco podrán apreciar a la pareja en concierto al lado de otros destacados artistas. 

Creo que todo niño debe experimentar con la música; aprender a tocar básicamente un instrumento musical debería ser una materia escolar llevada con seriedad, vaya o no vaya a dedicarse el niño a la música, ya que ésta tiene el poder de expandir la mente, de formar una personalidad. Voy a precisar la importancia de mi planteamiento con una linda anécdota, mi padre vivía en un apartado pueblo de la sierra del país, era un niño más entre sus numerosos hermanos y primos hasta que empezó a tocar la quena con cierta destreza que en una oportunidad lo invitaron a una festividad en un pueblo vecino, adonde acudió con su madre, y esa invitación acabó con un almuerzo donde le agradecieron la visita, él vio sonreír a su madre clavándole la mirada orgullosa, esa fue la primera vez que se sintió una persona.

Gladys Conde Camargo, siendo niña también, empezó a manifestarse instrumentalmente con la quena: “Mi madre era muy afanosa en cubrir mis tiempos libres con arte, ella fue quien decidió que la quena era para mí, yo tenía 7 años y no la desdeñé, es que veía tan natural aprender ese instrumento porque no solo era mi cotidianidad musical tradicional si no porque, cada vez que, la hacía sonar, se daba una conversación de yo a yo, a solas, era tener mi propio espacio de equilibrio para redescubrir en lo íntimo aquellas memorias que hablan de ancestralidad. La quena no en vano es antigua, ella me permitió parir mis cantos en melodías y en letras, si bien nos hemos dado una pausa ya han pasado cinco años y ya estoy decidiendo retomarla para que esté presente en mi propuesta musical actual”.

Tras el sonido de la quena vino el ritmo de las palabras, Gladys, adolescente, empezó a escribir poesía: “La creación siempre ha estado latente en mi junto a una educación ortodoxa clerical que se funda en principios y valores que disfrazan al miedo, pero fuera y dentro de la educación hay canales de desfogues y transformaciones, le llaman arte, en plena secundaria había decido por lo poético, para gritar y dejar a mi mano derecha escribir todo aquello que mi mano izquierda sentía, contenía, lo que no pude alcanzar ser y hacer hasta ese entonces. Escribía en español pero ahora son las melodías que compongo las que llaman a sus propias palabras.
 
Siendo de ciudad, en la propuesta de Gladys, el quechua está presente, estando presente en su vivencia cotidiana pasó a ser parte de su propuesta artística: “En casa se hablaba estrictamente en español, pero mamá venía del campo, toda su expresión era quechua, su canto era en quechua, eso bastó para sostenerme con este idioma y decidí desde en el inicio de mi carrera musical cantar primero los huaynos para aprender y entender mejor el quechua. Ahora en su mayoría compongo en español, utilizo palabras y términos en quechua y tengo composiciones en quechua, porque no podría el español cubrir la intención semántica para hacerla profunda y sincera en todas las composiciones”.



En el 2005, se une al guitarrista Omar Vargas para hacer música, se fueron complementando, a pesar de sus gustos particulares, en dúo “para interpretar waynos, yaravíes y marineras, y posteriormente abocarnos a componer una nueva propuesta musical con estética local”.

Gladys Conde Camargo y Omar Vargas, en el 2011, dan a conocer el álbum “Zorrito Ramón”; en una entrevista anterior, Gladys contaba que en una zona del altiplano (y no solo ahí sino también en Lima, mis hermanos y yo pasamos por esa experiencia) cuando a un bebé lo acuestan para que duerma le ponen un pellejo de zorrito debajo de su cuerpo, le preguntamos por qué hacen ello y que simboliza la canción: “El zorrito es el guardián de las montañas y de las entidades antiguas que habitan en ella. Esta relación divina es una metáfora del vivir cotidiano, donde un pedazo de zorrito también te protege, protege a tu wawita para que descanse sin que ninguna entidad interrumpa el sueño, porque ese pedazo de él está despierto por ser nocturno será que nos contagia también su astucia en el sueño. Si compuse ‘Zorrito Ramón’ es por la representación dual de lo que le gusta y no gusta a la gente de él, si suele mantenerse callado comúnmente también emerge de él un aullar agudo como indicador de una buena producción de papá, conoce como curar las enfermedades según los mitos de Huarochirí, también asusta y preocupa cuando se come a una ovejita y casi siempre tiene una connotación maléfica en los cuentos que hablan de el y le hacen pagar sus culpas, de formas muy crueles. Respondo a todo esto, el planeta tierra es esa gran barriga de millones y millones de meses de gestación, no nos niega por tener pelos, escamas, plumas, por ladrar, rugir, gritar, por diminutos o gigantescos, porque al mismo tiempo somos padres madres e hijos y todos tenemos una razón de ser.

Entre totoras de un lago
esta la mama pintando
patitas rojas brillando
como wallatas saltando
dentro de un rato volando.

Ñañay turay turay ñañay
zorrito Ramón mirando.
Ñañay turay turay ñañay
cola dorada esperando.

Yo no le temo a la muerte
yo soy wallata alegre
el sol me pone en el cielo
para curar a los vientos
traídos de un monte erqe.

Ñañay turay turay ñañay
zorrito ramón mirando.
Ñañay turay turay ñañay
cola dorada es el viento.

A si la tarde tejiendo
nidito pallay queriendo
pajitas pelos y plumas
la mamá está arrullando
el fueguito que va hilando.

Ñañay turay turay ñañay
zorrito Ramón durmiendo
Ñañay turay turay ñañay
Cola dorada es el viento.

Que no se olviden de ellos
son muchos miedos pidiendo
entre el murmullo del cielo
cuelgan mantitas oliendo
aguas de leche y vientre.

Ñañay turay turay ñañay
zorrito Ramón mirando
Ñañay turay turay ñañay
cola dorada esperando”.



El siguiente disco de la pareja se titula “Intiwawacha” (2012), no me quedaba claro si había surgido del material usado por la pareja de artistas en un programa de estimulación musical para el bebé y su familia o si fue al revés, si hicieron ese disco para que lo usen en terapias padres-hijos, Gladys me contesta: “Desde la concepción recibimos estímulos que traspasan no solo los sonidos de mamá o papá, si no también es el paisaje sonoro natural, humano y rural que tallan músicas y que se codifican en nuestra identidad, cuando me tocó trabajar en cunas y jardines opté por recurrir al repertorio musical peruano para acercarme con un mismo lenguaje hacia los infantes y niños, como respuesta a esa otra cara que coge el sistema educativo, músicas infantiles comerciales que en su mayoría parametran el universo del niño bajo la obediencia al miedo o consignas de cómo actuar y hasta como sentir, esa era/es mi mayor preocupación, por ello me di la licencia de generar actividades lúdicas entorno a las tradiciones folclóricas dentro de un programa que he desarrollado para el acompañamiento musical temprano llamado “Intiwawacha” y luego ésta se resume en una producción discográfica, “Intiwawacha”, música para el arrullo porque el lugar donde nos ha tocado nacer y crecer tiene muchas nanas sonoras que no solo dan calma, te crían afectuosamente, y te dan el sostén que es la misma memoria equilibradora.

Gladys ha hecho del arrullo un aporte a la educación, al trabajo con infantes, queríamos saber lo que ello ha aportado a su propia persona: “Aproximarme a los bebes, a los niños, a las madres gestantes, con música, me ha regresado al pasado, desaprendiendo para ir reconociendo mis partes, porque cada niño es una semilla que llega para criarte, preparándote para no perder la calma, el respeto por las diferencias y para despertarte la intuición”.



Gladys Conde Camargo y Omar Vargas no hacen “música medicinal” pero cuando, ahora, escucho sus discos, siento que me reconforta, no sé si será por mi estado actual donde mi salud está deteriorada, dicen que la música, sana, cura, es bendita y siento que su música me acompaña con cariño, me ayuda a pasar esta etapa; para ti, Gladys, ¿qué es la música? le pregunto: “La música es la fuerza del agua pausada o torrentosa que en corriente se lleva las piedras de tu cuerpo pero también te deja otras, no para que te las quedes sino para que ablandes a tus contenedores, porque ella quiere fluir junto a ti”.

En el álbum “El vuelo de Katari” (2013) hay un acercamiento al flamenco, quería saber cómo fue que surgió ello en la trayectoria del dúo: “La confianza y la amistad con el guitarrista cusqueño Rafael Vargas, quien estudió flamenco, hizo permisible explorar sus conocimientos sobre mis composiciones que tienden a un canto libre, entonces se fue amalgamando a las escalas, al ritmo, al color que de por sí el flamenco tiene. Nos acercamos a imaginar cómo pudo la música europea, al llegar acá, adaptarse a una cotidianidad musical tan ajena a ella; de tanta persistencia, ambas músicas convivieron juntas sin perder lo que llevamos en esencia y así fue como resultó “El vuelo de Katari”.




Esa fusión, me lleva a pensar en la eterna discusión sobre el dilema o lo tradicional o las fusiones de nuestras músicas con sonoridades extranjeras, ¿cuál es tu opinión sobre esas fusiones? interrogo a Gladys: “Es COMPRENDER que somos una mixtura colectiva con símbolos de realidades que nos generaron y generan sentimientos, emociones y acciones por los procesos históricos y que hoy producen remesones personales y grupales con respuestas que se cristalizan en una gama de tendencias de músicas. Es natural que el humano quiera excavar en si mismo a partir de los sonidos que encuentra para ir recomponiendo su naturaleza y hacer giros extraños que lo lleven a un clima de estilo o identidad musical. Para muchos, lo extraño viene a ser lo propio y he ahí donde el término fusión alcanza a ubicar las nuevas propuestas, donde sus autores aun no le han podido dar un nombre genérico u dar una explicación fácil para el entendimiento de los que interrogan sobre lo que se está haciendo. La fusión es la naturaleza inquieta por saber a qué suena el movimiento del cambio constante de los grupos humanos que buscan un buen dialogo con otros de distintas latitudes”.

¿Qué planea la pareja para el 2017? ¿Se editará un nuevo disco de ella? ¡A enterarnos!: “Tenemos tres discos pendientes “Wanamey”, que es el árbol de la vida para la cultura Quero Wachiperi de la amazonia cusqueña, son nuevas composiciones personales que evocan las formas míticas de las culturas locales; “Quillawawacha”, que dará continuidad a los cantos de arrullos con músicas del repertorio tradicional y de algunos composiciones de músicos cusqueños, adaptadas para la crianza de bebes y niños, y un último disco, “Ñaupa”, que será a voz solista, un discurso musical vocal donde recurro a las onomatopeyas y a las posibilidades sonoras que tiene la voz para transmitir ese misterio que origina la vida. Y, claro, se vienen más conciertos que iremos difundiéndolo por los medios de comunicación”. Agregamos, que pronto deseamos verlos en Lima para dejarnos arrullar por el canto, la música y las palabras de este dúo artístico que constituye una de las propuestas más interesantes del Perú.

DATO:
 El concierto “Samay, canto de vida” se realizará el sábado 17 de diciembre en Cusco


Wili Jiménez Torres
Co-Fundador y Director de ¡VUNP! ¡Vale un Perú y miembro de Rock Achorao’, colectivo de gestores culturales en música.
Fotos: Cortesía de Gladys Conde Camargo y Omar Vargas.