martes, 25 de mayo de 2010

ENTREVISTA/DRAMATURGO


Ahora alista la nueva versión de La Perricholi

Eduardo Adrianzén:

“Vivimos en medio de una cultura combi”

Empezaremos esta entrevista parafraseando un viejo dicho “Al César lo que es del César” Les explico porque. ¿Se recuerdan de la telenovela Los de Arriba y los de abajo? ¡Imposible de olvidar! ¿No? La historia sobre la fusión de los inmigrantes y los dueños de la capital en la década de los noventas, periodo agónico de una sociedad mestiza y segregadora. Un producto, que demás está decir, capturó buenos niveles de rating. Memorable ¿No? Bueno apreciados lectores ésa histórica telenovela la escribió el dramaturgo Eduardo Adrienzén, uno de los personajes clave en cuanto a la reapertura, reflote de un género venido a menos y parado por falta de interés de los inversionistas locales en su afán por invertir y apostar por productos foráneos: las telenovelas peruanas. Pero en las lides de la dramaturgia televisiva Adrianzén no es nuevo. ¡No! Nuestro entrevistado de hoy se incorporó como guionista a Panamericana TV en 1985 siendo ‘Carmín’, uno sus primeros trabajos como guionista asistente de una telenovela de mucha aceptación en nuestro país y buena parte del continente y Europa. Le siguieron una serie de producciones hasta 'Qué buena raza', 'Todo se compra y todo se vende' y la adaptación que hiciera con la popular 'Girasoles para Lucía'. Su primera teleserie –cuyo guión escribió entre 1986 y 1987– fue la adaptación del libro 'Matalaché', el romance de un mulato esclavo con una blanca, en 1830. Asimismo, escribió la teleserie 'Regresa', historia de la cantante popular peruana Lucha Reyes amén de 'La Perricholi' que recreó la vida de una actriz amante de un virrey en 1760 y muchas teleseries más. Queridos lectores es un honor para Lima en Escena entrevistar a Eduardo Adrianzén, el hombre clave de la historia contemporánea de la televisión peruana y quien amenaza con retornar a la Caja boba con la reposición de La Perricholi, el próximo producto de la dupla Gómez/Adrienzén. Allí va. ¿Cómo cambió Lima en esta última década?
¿Cómo cambió Lima? ¡Mucho! ¡Terrible! Recuerdo que toda la gente de los noventas tenía ganas de ver el cambio de aquel entonces, diferente, un panorama social del nuevo Perú, disímil al del actual.
¿Hablamos de la cultura chicha de aquel entonces?
¡Por supuesto! Se veía interesante la fusión entre los inmigrantes y los dueños de la capital pero lamentablemente diez años después solo podemos hablar de la cultura “combi”, la cual, lamentablemente, recogió lo peor del capitalismo y del individualismo en su máximo extremo
¿La cultura combi, te refieres a las “combis asesinas”?
¡Lógico! Vivimos en medio de la cultura combi y como podrás observar perdí el romanticismo por el nivel de la nueva sociedad peruana.
¿Que se perdió?
Se perdió mucho en temas tan vitales como la civilidad, la democracia, la ciudadanía. La peor herencia de los fujimoristas y compañía es la destrucción completa de cualquier posibilidad de desarrollo, estamos ante una cultura: “sálvese quien pueda”. ¿Qué es lo peor de esta herencia?
La falta de interés de parte de los jóvenes por otras manifestaciones culturales, lo cual me parece terrible.
¿Un caos?
(Risas) La cultura local rige bajo el lema: “hago lo que quiera y no me importan los demás”, carece de ética ¿No te parece? A propósito de este tema, hace unos días leí una encuesta en donde se informa que a la gente de Lima no le importa si alguien roba si hace obra, es decir, lo harían también si tuvieran poder ¿No? El concepto es: no importa robar y perjudicar a otros si realizo una “obrita” para “distraer a los demás”.
¿Cómo visualizas la televisión de hoy?
Antes me agradaba trabajar en la televisión porque me parecía genial observar un medio de comunicación masiva en donde podías llegar a muchísima gente con productos nacionales loables. Ahora me da vergüenza observar que está plagada de personas que no tienen la menor capacidad, responsabilidad social, para estar delante de una cámara y ser líderes de opinión, salvando a algunas personas que considero hacen las cosas bien. En estos momentos decir “trabajo en televisión de señal abierta”, no es algo extraordinario

¿Te decepciona el formato actual de la televisión abierta?
Me decepciona la televisión cuyos programas no dicen nada, vale decir los informativos entre otros, pero si entramos a los programas de ficción encontramos cosas interesantes…
¿Por ejemplo?
Al fondo hay sitio, por ejemplo, es un producto interesante de buen concepto. Me parece un producto digno, plausible. Bien por nosotros –los escritores, guionistas, dramaturgos- que elaboramos productos originales. Este programa es el barco solitario y exitoso de los creativos nacionales, me alegro mucho que les vaya bien porque se lo merecen.
¿No existen otros programas que conciten tu interés?
¡No!
¿La telenovela Hay fondo hay sitio es una proyección de la que fue Los de arriba y los de abajo?
Podría ser una hija o una nieta o como lo quieras llamar pero hay diferencias entre ambos productos.
¿Cuáles?
La primera de ellas es que Al fondo hay sitio es una historia no confrontacional, mientras que Los de arriba y los de abajo fue una historia frontal que te obligaba a tomar una posición ético, político, social. La historia de Al fondo hay sitio, evita la confrontación y es un producto amable, acto para todo público, nada chocante, nada provocador.
¿Qué opinas de Los exitosos Gómez?
Es una copia de las producciones foráneas. Es la confianza en el escritor de afuera para hacer aquí grandes y muy bien pagadas producciones. Es una franquicia bien producida, bien actuada, es el negocio de los productores más no de los creativos.
Me contabas que tienes más de una década trabajando en el teatro. ¿Cómo observas la escena teatral local?
¡Interesante! ¡Interesante! Si bien no captura el 0.0.5 por ciento del público que captura la televisión es un espacio en donde puedes exhibir la historia que desees. En el segmento del teatro local aún existe la posibilidad de exponer libremente lo que desees. El teatro juega con otras reglas: poco público, no hay censura, en fin
.

Incluso ganaste el concurso de dramaturgia convocado por el Teatro Británico
Si ganó mi obra “Respira”. El premio fue estrenarla en el teatro y así fue pero causo cierto revuelo
¿Por qué?
¡Por la historia! El tema era sobre una familia previa a la aparición de Sendero en el año 1979. Es la historia de dos hermanos, el de 10 años se prepara para la primera comunión y el mayor se prepara para entrar a Sendero, es un paralelo entre la religión y política. Me pareció interesante abordar este tema y con la mejor producción de Lima. Tenía a Roberto Ángeles en la dirección quien contó con un elenco maravilloso, fue una extraordinaria experiencia.
¿En qué afecto?
El tema como tal no le pareció a un grupo de encopetados y parece que les afectó e incluso se habló de sacarla…
¿Si?
¡Si! Pero finalmente primó la razón y seguimos la temporada
A propósito de censura ¿Vivimos en un país en donde campea la censura por lo menos en lo que a manifestaciones artísticas se refiere?
¡Por supuesto! Hoy por hoy los fachos te dicen en tu cara: “soy fascista, soy opus, soy nazi y te quiero destruir”. Ahora te lo dicen claramente y te tratan de liquidar y tú ya sabes quienes son. Antes era políticamente incorrecto decirlo, ahora no, pero existe la posibilidad de que la gente los enfrenta y ésa es la parte buena.
¿Te sientes libre para volcar tu creatividad en los escenarios?
¡Si! No he tenido problemas
Tus obras ¿Mantienen tu posición visceral de las cosas?
¡Por supuesto! Precisamente ser visceral es mi vocación
¿Estrenaste una obra basada en la historia de Javier Heraud?
Es la historia de la juventud de los años 60 influenciada por el Che Guevara, post la revolución cubana. Heraud es el símbolo, literalmente, del chico que muere de la manera más absurda, porque está convencido de una idea que en el futuro se demostró que era un fracaso.
¿Tanto Respira como Heraud abordan la coyuntura de dos etapas políticas bien marcadas en la historia de nuestro país?
¡Totalmente!
¿Por qué?
¡Porque me interesa sobremanera la política!


¿En televisión es imposible escribir este tipo de historia?
¡Por supuesto! ¡En televisión conozco mis límites! Se de los temas que no vienen al caso tratar en la caja boba.
Hagamos un recordaris en tu trayectoria profesional ¿Qué fue lo positivo de Los de arriba y los de abajo?
¿Lo positivo? ¡No tuve vida! ¡Es curioso! No lo registro como experiencia personal. Solo me recuerdo trabajando locamente para la televisión. ¿Es chistoso no? La vida es mucho más que estar metido en la televisión.
¿Pero te sirvió de algo la experiencia?
¡Claro que si! Además era lo que tenía que hacer, lo que me tocaba hacer. Los dos años en los cuales hice Los de arriba y los de abajo, Los unos y los otros me sirvieron para cimentarme como escritor de televisión.
¿Cómo se da tu pase al teatro?
Como todo en la vida: de a pocos. Me fui enamorando poco a poco. El año 1995 escribí una obra muy pequeña: ‘De repente un beso’ y se la regalé a unos amigos y cuando se montó en el teatro ni siquiera contó con un afiche solo con un programa de mano.
¿Por qué?
¡No había plata pero igual la estrenamos con mis amigos!
¿Quiénes?
Pipo Gallo, Gabriella Billoti, July Naters, en fin. La hicimos y funcionó.
¿Así vinieron las demás?
¡Sí! Ese mismo año escribí El día de la luna y se le di a Miguel Iza y ganó el premio Teatro Nacional y la montó el mismo Teatro Nacional y fue todo un éxito.
¿Es la época de Cristo Light?
¡Claro! Cristo Light, la historia de mi rollo con respecto a los medios de comunicación en donde incorporé temas como la política, la religión, alienación, entre otros. Y como era de esperarse también le fue bien.
¿De aquí en adelante te dedicaste ciento por ciento al teatro?
¡Sí! En este momento decido dedicarme de lleno al teatro y empecé a estrenar una obra de teatro por año.
¿Te alejaste totalmente de la televisión?
¡No! En el 2001 volví a la televisión.

¿Qué hiciste?
Hice Que buena raza, una maravilla de telenovela la cual funciono perfectamente bien, una de mis mejores novelas, posteriormente vinieron Demasiada belleza, Eva del Edén y pare…
¿Después de culminar tus últimas novelas retomas nuevamente el teatro?
Si pero con más libertad para elaborar mis historia, así viene Resplandor, un melodrama sobre el significado de hacer teatro, el éxito, el fracaso. Posteriormente viene la historia de Pasolini y es en este momento en el cual empiezo a estudiar el tema de la violencia en los escritores, un tema de sumo interés para mí.
¿Qué escritores por ejemplo?
Bueno empiezo con Pier Paolo Pasolini, toda la intelectualidad del Siglo XX, proyectada en la vida es este poeta, cineasta; un genio, un genio que te resume la cultura de los 60 y 70 en Europa.
¿Te apasiona?
¡Por supuesto!
¿Un peruano escribiendo una obra de teatro sobre Pier Paolo?
¡Sí! Suena rarísimo ¿No?
¿Buena experiencia más en tiempos como los de ahora en que muchos jóvenes ignoran sobre quién es Pasolini?
Si, muy interesante
En tu producción teatral observo temas de coyuntura política, biografías, universos dramáticos ¿No te agrada la comedia?
¡Totalmente! ¡Por supuesto! Mi obra Cuatro historias de cama, es una comedia diferente. Cuatro historias de parejas independientes pero relacionadas entre sí que tiene que ver con la muerte, el sexo, el amor, desamor, los blogers. De allí hago Heraud, tema que entra en el ciclo de personajes como la que hice con Pasolini.
¿Estrenos?
Por supuesto en los próximos meses estreno, una obra totalmente fuerte, aun no me atrevo a pensar cuál será la reacción del público…
¿De qué se trata?
De la guerra con Chile, el trauma que tienen los peruanos de la guerra con Chile y repasa un poquito la historia que nos han contado sobre este conflicto…


¿Quién cierra la trilogía de los escritores?
¡García Lorca!
¿No es un tema trillado?
¡Para nada! Mi enfoque sobre él es precisamente un ángulo desconocido
Bueno allí está la pepa
¡Si!
¿De ser un hombre de televisión ahora te has convertido en un hombre de teatro?
Tanto que me compré un teatro.
¿Tienes una sala?
Si se llama Teatro Racional, una salita ubicada en Barranco y en un año de vida mis socios Claudia Sacha y Franklin Dávalos hemos trabajado cinco temporadas. Pero la sala no sería tal sin el apoyo de grandes amigos como José Miguel, Federico Abril, Robert Sifuentes. Actualmente estamos en temporada y hacemos lo que está en nuestras manos.
¿Qué fue de Adrianzen actor?
¡No seas mala, no te acuerdes de esa etapa! (Risas) ¡Eso no existe! ¡Fue un juego de juventud! ¡Un vacilón de chiquillo! Siempre deseaba estar detrás de cámaras.
¿Nadie te ha convencido para subirte nuevamente en escenario?
¡No! Mi vocación es escribir…
¿Cómo vez a los nuevos actores?
¡Estoy muy contento! La generación nueva de actores me parece bien interesante. Son profesionales muy preocupados por su trabajo como tal, no observo improvisación, todo lo contrario, se capacitan constantemente y eso es plausible.
Con todo lo hecho en estas dos últimas décadas ¿Te sientes realizado?
¡No por favor! ¡Nunca estoy satisfecho! En teatro estoy contento en el camino que voy. Tengo muchas cosas por hacer en materia de comunicaciones, en la docencia, en la misma televisión, en fin.
¿Se dice que volverías a trabajar con Michel Gómez?
¡Sí! Con Michel Gómez tenemos muy buenas relaciones. El 2004 hicimos Eva del Edén, una experiencia buenísima, una novela ambientada en 1590 en donde se abordaba el tema del mestizaje, el inicio de la colonia. Terminó la experiencia y cada uno tomo su rumbo.
¿Se repondrá La Perricholi?
Gómez tiene latente la idea de la reposición, tiene un tesón admirable.




¿No estás de acuerdo con la reposición?
Me parece cara la producción pero su empeño le trajo buenos resultados.
¿Entonces confirmado?
Con América Televisión hay un compromiso formal y se debe empezar este mes.
¿Ya la escribiste?
¡No! Pero será un formato corto y no va a ser una reposición, será algo diferente, es mas él tiene una idea interesante.
¿Sí?
Si haremos La Perricholi con Amat y después de Amat, me entusiasma mucho la historia