viernes, 18 de enero de 2013

Distinguidas escritoras celebran a José María Arguedas



Ollé, Moromisato, Di Paolo, De Souza, Guerrero y Tenorio




José María Arguedas: 102 años después 


A propósito del 102 cumpleaños de nuestro escritor José María Arguedas, Lima en Escena se suma a tan honorable festividad charlando con distinguidas escritoras como Carmen Ollé, Rosella di Paolo, Doris Moromisato, Patricia de Souza, Victoria Guerrero y Alessandra Tenorio, quienes nos dan sus percepciones en torno a la vigencia y sus obras de uno de nuestros autores indigenistas más importantes de todos los tiempos. Allí va. 


Carmen Ollé:


“Arguedas no es un farsante ni un truquero, sino un artista” 




Poeta, narradora y crítica. Estudió pedagogía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha residido largas temporadas en Francia, Alemania, España y Estados Unidos. Es autora de los poemarios: Noches de adrenalina, Todo orgullo humea la noche y de las novelas ¿Por qué hacen tanto ruido?, Las dos caras del deseo, Pista falsa y Una muchacha bajo su paraguas. Ha sido directora del Pen Club del Perú, así como presidenta de la Red de Escritoras Latinoamericanas. 



¿Por qué sigue vigente José María Arguedas? 

Arguedas es un buen escritor, su obra resplandece en el terreno de la narrativa. Se sigue leyendo porque no es un farsante ni un truquero, sino un artista.

¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas?
Desmitificar el mundo de los Andes, el universo quechua aparece en su obra con un ritmo propio en el habla, con personajes auténticos, vívidos y no maniqueos.

¿La obra de José María Arguedas que más le impactó? 
Dos y muy distintas entre sí: Los ríos profundos por el niño Ernesto, por las atmósferas intimistas, y eso es lo mejor en Arguedas: haber conjugado el universo rural con la dimensión subjetiva de sus protagonistas. El otro libro es El sexto, con un manejo de la técnica narrativa muy moderna: nos pinta un penal decadente y turbio, en este estilo ágil y descriptivo, Arguedas es muy eficaz también.

A nivel literario, ¿cuál es el encanto de Arguedas? 
Su capacidad para describir mundos en dos orillas, que no acaban de instalarse en el imaginario colectivo: el quechua y el occidental, oponiéndose e imponiéndose entre sí. 

Doris Moromisato:

“Arguedas hablaba desde la herida del indio” 


Graduada en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ha publicado los poemarios Morada donde la luna perdió su palidez (1988), Chambala era un camino (1999), Diario de la mujer es ponja (2004), Paisaje Terrestre (2007), así como el libro de crónicas Okinawa. Un siglo en el Perú (2006). Es ecologista, feminista y budista. En el 2006 la Prefectura de Okinawa la nombró Embajadora de Buena Voluntad. 

¿Por qué sigue vigente José María Arguedas? 
José María Arguedas caló hondo en diversas generaciones, clases sociales, ideologías, razas y culturas. Así suele suceder cuando se alcanza a ser un escritor universal. En mi caso, como hija de inmigrantes japoneses, Arguedas me ayudó a integrarme al Perú, pues con su título (que luego se convertiría en el más famoso slogan cultural del país) comprendí que Perú es un país de “todas las sangres”. 


¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas? 
Quizás su secreto resida en la perfecta mezcla de narración y poesía. Las múltiples e intensas historias que narra nos son entregadas con la dolorosa precisión que solo el dardo de la poesía suele causar. Decir que hizo visible el tema indigenista es falso, ya lo había hecho Clorinda Matto de Turner y otros más; su particularidad reside en que narraba desde adentro, desde el indio oprimido: no documentaba sobre el indio, sino que hablaba desde la herida del indio, que era la suya propia. El otro aporte lo vemos en, a mi entender, la más literaria de todas sus obras: “El zorro de arriba y el zorro de abajo”, una audaz mezcla de relato y diario con laberintos de tiempos, perspectivas, estrategias; es toda una lección de obra audaz, madura y honesta.


¿Cuál es la obra de José María Arguedas que más le impactó? 
Casi todas sus obras me han impactado, pero hay dos que me marcaron: “El sexto”, lo leí cuando era adolescente y aun vivía en el campo; allí Lima se me presentaba decadente, deshumanizada, antropófaga, represora, claustrofóbica. Con mucho horror puedo afirmar que aun muchos de sus personajes violentos y dislocados siguen habitando la Lima actual.



A nivel literario, ¿cuál es el encanto de Arguedas?
Ninguna de sus obras se parece entre sí, cada una guarda una identificación que las hacen imborrables y entrañables. Si bien Arguedas carece de la perspectiva femenina, su estilo es tan sutil y universal que su masculino se diluye en su femenino e invita a leerlo sin prejuicios de ningún tipo.  

Rossella Di Paolo:
“Arguedas no hizo una literatura de o para las coyunturas”


Estudió Literatura en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Es profesora del curso Análisis del Discurso Literario, en la Facultad de Comunicaciones de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC). De otro lado, ha sido profesora del Taller de Creación Literaria en la Facultad de Literatura de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Ha publicado cuatro libros de poesía: Prueba de galera (Lima: Antares, 1985), Continuidad de los cuadros (Lima: Antares, 1988), Piel alzada (Lima: Colmillo Blanco, 1993) y Tablillas de San Lázaro (Lima: Fondo Editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 2001). 



¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas? 
Arguedas transmite emociones y actitudes humanas universales como la soledad, la exclusión, el abuso del poder, la añoranza, la fantasía, el respeto por la naturaleza. Que esas emociones se encarnen en los peruanos lo hace particularmente entrañable o perturbador para nosotros, pero no lo hace extranjero, en modo alguno, a lectores de otros países. Arguedas no hizo una literatura de o para las coyunturas, no hizo una literatura que con el paso de los años tuviera que leerse en clave de pintoresquismo. Su aporte fue colocar lo peruano -las tragedias y las alegrías de lo peruano- en las coordenadas de lo universal humano.


De todos los libros que ha leído de Arguedas, ¿cuál es su favorito? 
Nunca me voy a olvidar la escena del pequeño Ernesto bailando al lado de su trompo, su zumbayllu, y llenándose de felicidad y fuerza en cada giro. Envolviéndose en el sonido del zumbayllu, se envolvía en las imágenes sonoras de ríos, aves, insectos, árboles que echaba de menos. Esa escena me marcó cuando la leí muy joven, allí pude sentir el poder de la poesía, aquello de que la poesía ocurre en los actos cotidianos y nos salva de la desesperación o el sinsentido. Esa escena se da en Los ríos profundos. En los cuentos de Agua aprendí el valor de la indignación. En Todas las sangres me impresionó la intensidad casi demoníaca, dostoiewskiana, de sus personajes, perfecta para expresar nuestra realidad, compleja, convulsa, y a la vez llena de posibilidades, de sorpresivos pasos cordilleranos.


A nivel literario, ¿cuál es el encanto de Arguedas?
Admiro en Arguedas su sentimiento de lo sagrado, que está en la visión mágico-religiosa del hombre del Ande, y que está también en la visión del poeta. Admiro su poderosa impronta en la materia lingüística que trabajó, ese quechua y ese castellano que amasó juntos de una manera tan feliz. Ojalá los peruanos lleguemos a ser como ese idioma que creó Arguedas. 

Patricia de Souza:


“El uso del quechua como lengua literaria es el aporte más importante en la obra de Arguedas”


Ha realizado estudios de ciencias políticas, periodismo y filosofía y una tesis doctoral en literatura francesa y comparada sobre Flora Tristán y Lautréamont. Su primera novela fue Cuando llegue la noche (Lima, 1994). Posteriormente, publica La mentira de un fauno, El último cuerpo de Úrsula, Ellos dos, Erótika, escenas de la vida sexual, entre otros. Actualmente colabora en diferentes medios escritos. 


¿Por qué cree usted que José María Arguedas sigue vigente?
La importancia de José María Arguedas es enorme. Es uno de los pocos escritores que han tenido muy en cuenta esa ruptura del Perú entre el habitante del ande y de la costa, la entrada en la modernidad como una experiencia traumática que hasta ahora no hemos resuelto, y que ha creado un modelo de exclusión y dominación. No olvidemos que siempre se ha maltratado y humillado, o insultado, al indio, al cholo, al que viene de la sierra. Es una vergüenza muy presente en nosotros como peruanos, haber aceptado eso sin protestar. Además en sus libros hay una mirada de empatía, muy tierna sobre los personajes que ha ido creando. No es una mirada fría, es implicada, justa, intensa.


¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas? 
El aporte más importante es el uso del quechua como lengua literaria, incluso su sintaxis está impregnada de él, además del mundo simbólico, las leyendas y la forma de sentir de una cultura tan fuerte como la andina.



¿Cuál es la obra de José María Arguedas que más le impactó? 
El libro que más me impactó, fue El zorro de arriba y el zorro de abajo, presumo porque en él anuncia su suicidio y confiesa su malestar existencial, como hombre y como escritor.


Victoria Guerrero:

“Arguedas defendió una literatura que consideraba auténtica”



Escritora, docente universitaria e investigadora en temas de violencia política, cultura y género. En poesía he publicado la trilogía: El mar ese oscuro porvenir (2002), Ya nadie incendia el mundo (2005), Berlin (2011) y recientemente Cuadernos de Quimioterapia (contra la poesía).


¿Por qué cree usted que José María Arguedas sigue vigente? 
Sigue vigente, no solo por lo valioso de su obra, tanto literaria como antropológica, sino también porque los problemas que nos planteó hace medio siglo continúan vigentes.

¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas? 
Haber defendido una literatura que consideraba auténtica sin dejarse llevar por las exigencias del mercado e intentar representar de la manera “más auténtica” (o lo que él consideraba más auténtica) la injusticia y la alegría de sujetos que han sido menospreciados por el Perú oficial.

¿Cuál es la obra de José María Arguedas que más le impactó? 
La que más me impactó fue “Los ríos profundos”. La leí en mi primer año de universidad y fue como abrirme a una realidad desconocida para mí. Recuerdo que me llamó la atención la violencia de los personajes y también su ternura, y el deseo de denunciar una situación a todas luces injusta. Posteriormente leí la edición de sus cartas y sus diarios y me impactó muchísimo esa tensión tan grande entre el artista y el ser humano.

De todos los libros que ha leído de Arguedas, ¿cuál es su favorito? 
Me encantan los cuentos de Arguedas. “Warma Kuyay”, “El sueño del pongo” –recogido por Arguedas- y “La agonía de Rasu-Ñiti”. Este último me enternece sobremanera al punto de llorar cada vez que lo he leído. El modo en que captura esa “aura” del danzante que baila por última vez, cuya muerte significa, no el fin de su vida, sino el espíritu del Wamani aleteando sobre la cabeza de otro danzak más joven. El espíritu del danzak no muere nunca, su fuerza es más vigorosa que el orden opresivo instaurado por los poderosos en el Ande.

A nivel literario, ¿cuál es el encanto de Arguedas?
El saberse un hombre honesto al momento de escribir. 

Alessandra Tenorio:

“Arguedas no hace una caricatura del indio”



Estudió literatura en la Universidad Nacional Federico Villarreal y una Maestría en Escritura Creativa con mención en Poesía en la UNMSM. Poemas suyos aparecen en las antologías Poesía viva del Perú (Universidad de Guadalajara, México, 2005) y Poetas peruanas de antología (Mascaypacha editores, 2009). Asimismo dos de sus textos han sido traducidos al catalán para la antología poética Panamericana (Serie Alfa, 2005). Ha publicado los poemarios Porta/Retrato (Campo de gules, 2005) y Casa de zurdos (Lustra Editores/CCE, 2008).

¿Por qué cree usted que José María Arguedas sigue vigente? 
Por la visión que introduce en la literatura indigenista. Él no hace una caricatura del indio, no lo victimiza ni lo idealiza, sino que presenta un visión de él “más real”, más cercana a sus propias vivencias y a su propio acercamiento al indio. Además se mantiene vigente el mensaje que deja Arguedas en sus libros y en su obra antropológica: que somos un país de todas las sangres y que no podemos estar divididos entre dos culturas, que estás deben integrarse armónicamente. 


¿Cuál fue el aporte que dejó José María Arguedas a las letras peruanas? 
Arguedas no solamente aportó a nuestras letras a través de sus cuentos y novelas, y el impulso que estos le dieron al indigenismo literario, sino también a través de la reproducción de poemas y cuentos de la tradición oral quechua al español, sus ensayos y artículos sobre el idioma quechua y su acercamiento y valoración del folclore. Sin él no se conocería ni se hubiera dado importancia a la literatura oral del quechua hablantes.


¿Cuál es la obra de José María Arguedas que más le impactó? 
Los ríos profundos, me impactó mucho porque era totalmente diferente a todos los libros que había leído hasta entonces. Yo era muy joven y las descripciones del paisaje andino, la relación de los personajes con la naturaleza y los conflictos de Ernesto me conmovieron mucho. Sobre todo este libro fue un punto de reflexión para analizar esa idea de ser “un país de todas las sangres” y de pensar porque en ocasiones existe una fuerte discriminación hacia el indio.



De todos los libros que ha leído de Arguedas, ¿cuál es su favorito? 
Agua es mi favorito. En una clase en el colegio cuando estaba en primer o segundo grado un profesor nos contó El sueño del pongo, a mí siempre me impactó mucho ese cuento y no dejé de pensar en él. Muchos años después cuando estudiaba Literatura en la universidad leí Agua y descubrí que ese cuento que tanto me había impactado pertenecía a ese libro. Los cuentos de Agua no solo tienen alta calidad literaria, sino que logran que el lector se conecte con ellos y sienta empatía con los personajes y desee acabar con las injusticias que les ocurren. Son cuentos en apariencia sencillos pero que tienen todo un trabajo literario detrás y el soporte de ser narrados por alguien que conoce la cultura andina y la occidental y puede hablar desde estas dos vertientes.

A nivel literario, ¿cuál es el encanto de Arguedas? 
Creo que una de las cosas más difíciles en el trabajo literario es lograr que los lectores vivan las historias de los libros, que ocurra un proceso de identificación o que la lectura te genere alguna emoción de afinidad o rechazo. Eso es lo que pasa con los libros de Arguedas uno puede comprender la opresión y marginación sentida por los indios y sentirse parte de esa colectividad, y esa toma de conciencia es la que conduce al cambio. Además introducir quechuismos, historias de la tradición oral y del folclore andino nos acercan más a la cosmovisión de ese sector del país al que muchas veces se le da la espalda.