jueves, 19 de mayo de 2011

Carmen Ollé: "La poesía no se deja ni se abandona"





A propósito del 30 aniversario del poemario “Noches de Adrenalina”, charlamos al respecto con su autora




 Fotos: Rosana López Cubas



Llevo algunas décadas de leer sus libros, de admirar su pluma, de admirar a la escritora y a la persona, de encantarme con su poética y sus historias. Poseedora de una sencillez y bondad invaluables, mortificamos por enésima vez a la escritora Carmen Ollé, -una de las voces contemporáneas más importantes de las letras peruanas, y cuyas obras, constituyen un referente obligado de lectura-, para charlar  sobre su primer libro “Noches de Adrenalina” a propósito de su 30 aniversario.


-Noches de Adrenalina, tu primer poemario, cumple 30 años y aún se mantiene fresco e innovador…
-Es una sorpresa para mí también, pues tengo una idea de que todo cambia y nada permanece en el mismo estado; mi primer libro me sigue sorprendiendo a mí como autora.

-Desde una óptica más de reflexión, hoy por hoy, ¿qué es lo que más te llama la atención de Noches de Adrenalina?
- Si pienso en mis emociones de cuando lo escribí, creo que me sigue inquietando retrospectivamente el deseo de no aceptar lo establecido ni las convenciones sin reflexionar sobre ellas, sin cuestionarlas. También el deseo de abarcar varios tonos y estilos en un mismo libro.




-Este primer libro se ha convertido en una especie de "biblia" de los lectores que te siguen y de gran parte de las poetas locales. ¿Qué opinas al respecto?

- ¡NO! ¡Biblia no! Con el respeto que le tengo a la biblia, sin embargo, es leída como un único libro valedero y desde un solo ángulo de Interpretación; tal vez Noches…sea una especie de cuaderno de ruta o de sillón Voltaire, como diría Bryce, me gusta más esa comparación.

-¿Cuánto cambió Carmen Ollé desde Noches de Adrenalina hasta hoy?
-Han pasado 30 años, tengo una hija antropóloga, llena de luces, un nieto pequeñito y hablador aventurero, un ex marido poetísimo y cariñoso, y una perrita cocker celosa y excelente ladradora; he perdido amigas muy queridas: Pilar, Esther, Herminia, en fin, muchas cosas han cambiado en mi vida y en nuestro país también. Veo a jóvenes impacientes, ansiosos, depresivos, excitables, furiosos y a ancianos frustrados y tristes, es decir, el sol sale pero también se oculta.

 -¿Retornará en algún momento la poética?
-Nunca la he abandonado; tiene otros moldes o continentes. La poesía no se deja ni se abandona. Es una manera de sentir y de conocer el mundo.

-Muchos críticos consideran que Noches de Adrenalina es tu libro emblemático...
-¡Soy enemiga de las etiquetas! Prefiero ser descriptiva y objetiva; es mi primer libro publicado y resume un universo deseante y deseable.




Carmen Ollé nació en Lima, en 1947. Poeta, narradora y crítica. Estudió pedagogía en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha residido largas temporadas en Francia, Alemania, España y Estados Unidos. Es autora de los poemarios Noches de adrenalina, Todo orgullo humea la noche y de las novelas ¿Por qué hacen tanto ruido?, Las dos caras del deseo, Pista falsa,Una muchacha bajo su paraguas, entre otros. Ha sido directora del Pen Club del Perú, así como presidenta de la Red de Escritoras Latinoamericanas.