miércoles, 24 de octubre de 2012

Mariana de Althaus: “Como espectadora disfruto más de lo que pasa entre los personajes, el texto y la actuación”



“El sistema solar”, su nueva pieza teatral se estrena en Galería 80 mt2 La Casona Proyect este 26 de octubre



¡Estreno teatral! Después de cautivar al público y a la crítica con sus dos últimas obras de teatro: “Criadero” y “El lenguaje de las sirenas”,una de nuestras mujeres más innovadoras en el tema de las artes escénicas: la dramaturga y directora de teatro Mariana de Althaus,  nos sorprende nuevamente con su nuevo montaje “El Sistema Solar”, una puesta en escena que se despoja de los recursos técnicos y cuenta una conmovedora historia de familia en una antigua casona barranquina, y que incluye en su reparto al primer actor Gustavo Bueno y a cuatro actores de primer nivel: Katerina D´onofrio, Sebastián Monteghirfo, Valeria Escandón y Mariano García Rossel.


“El Sistema Solar”, una historia sobre el intento de reconciliación de una familia quebrada, que arrastra años de silencio y de rabia, se estrenará este 26 de octubre en la original Galería 80 mt2 La Casona Proyect. Precisamente para charlar al respecto Lima en Escena fue en busca de la actriz, autora y directora. Allí va.
  
-Estamos ante la desesperación, el dolor, de una familia cuyas relaciones están quebradas  a propósito de una infracción amorosa, ¿puede reconciliarse un hogar en estas condiciones?
El padre ha cometido un error, el grave error de fijarse en la ex de su hijo. Pero es sólo la gota que colma el vaso, en realidad se trata de una relación entre un padre y sus dos hijos caracterizada por la incomunicación, los malos entendidos, y el rencor.

-La familia se juntará durante la celebración de las fiestas navideñas, ¿una festividad de este calibre puede apaciguar resentimientos, rencillas entre sus miembros?
En navidad a veces nos envalentonamos, creemos que el amor puede vencerlo todo, las buenas intenciones se abren paso por encima del rencor, entonces es un marco interesante para contar la historia del intento de reconciliación de una familia quebrada, que arrastra años de silencio y de rabia.

-¿Qué la lleva a despojarse del espacio teatral convencional para recurrir a una casona antigua como escenario?
Hace años quiero hacerlo, pero no lograba escribir el texto adecuado para este tipo de experiencia. Además está el tema económico: no tenía auspicios ni teatro para hacer esta obra, y me propuse hacer una obra con esta premisa: hasta qué punto es posible hacer una obra de teatro con una inversión mínima de dinero. Contar una historia con lo esencial: un buen texto y unos buenos (y desprendidos) actores.


-Tenemos dos sorpresas en el elenco, la primera de ellas es la participación de Gustavo Bueno y la segunda la actuación de un niño…
Hace tiempo que quería dirigir a Gustavo, a quien admiro mucho, pero nuestras agendas no coincidían. Pocos actores transmiten tanta fuerza y conmueven tanto como él. Tengo suerte de que haya aceptado hacer una obra como ésta, en la que no va a ganar prácticamente nada. En cuanto al niño, la obra exigía un actor de 10 años. Fue difícil encontrarlo, porque hay muy pocos actores de esa edad, y una obra de teatro como esta le exigía mucho emocionalmente. Pero finalmente encontré a Mariano García Rossel, un niño que ya ha actuado en teatro, cine y televisión, y que tiene una gran disciplina, sensibilidad y talento.

-Este nuevo montaje, se despoja de los recursos técnicos para adentrarse en la esencia de la actuación, ¿por qué?
La verdad es que como espectadora, lo que más disfruto de una obra es de lo que pasa entre los personajes, el texto, la actuación. No me impresionan mucho los efectos de iluminación, las escenografías carísimas que se mueven, “el espectáculo”. Además yo creo que, en los tiempos que vivimos, hacer una obra baratita, con iluminación casera y sin efectos técnicos funciona hasta como manifiesto: no es necesario gastar miles de soles para hacer algo atractivo. Cada vez hay más directores y actores, y no necesariamente más plata ni teatros. Entonces, paralelamente a las grandes producciones, que atraen a públicos cada vez más grandes, hace falta hacer teatro en espacios alternativos, usando tu sillón, tu ropa, tu lámpara. Hacer que las limitaciones se conviertan en oportunidades.


-Mariana cada puesta en escena suya es una sorpresa en tanto dramaturgia, escenografía, elenco, ¿en la innovación de estos elementos radica el éxito?
Creo que si yo supiera dónde radica el éxito, empezaría a hacer cosas terribles.  Me halaga mucho que me diga que cada obra sorprende. Pero tengo muy claro que partir de la necesidad de sorprender sería un error, probablemente conseguiría lo contrario. Tal vez esa sorpresa de la que habla responde al hecho de que soy bastante fiel a mi impulso, al punto de ser insensata quizás. No pienso mucho en el resultado, trabajo con mis obsesiones sin pensar demasiado en cómo será recibido el resultado, lo cual me trae muchas decepciones, porque uno quisiera que la sala esté siempre llena. Creo que de esa manera trabajan todos los directores cuyo trabajo permanece en el tiempo, acá y en todas partes.

-Algunos críticos consideran que el valor e impacto de sus puestas en escena reside en la transparencia y honestidad para contar sus historia, ¿qué opina al respecto?
Sí, ojalá, trato de ser honesta y eso hace que cada obra sea para mí como un strip tease. Cada vez que hago una obra siento que me estoy tirando al vacío y que va a ser ridícula, es un martirio, antes de cada estreno de verdad me parece que voy a enloquecer del miedo y que no seré capaz de dirigir otra vez, pero vuelvo a hacerlo, vuelvo a embarcarme en otra aventura, generalmente genero proyectos que están en serio riesgo de resultar espantosos, creo que trato de no estacionarme mucho en la zona de confort y eso es bueno, aunque tiene su precio.

-Este 2012 nos sorprendieron sus grandes historias teatrales, podríamos afirmar que es un año productivo…
Sí, repuse Criadero y por fin pude estrenar El lenguaje de las sirenas, que era una obra que me costó mucho terminar de escribir y que no encontraba sala. Y El Sistema Solar no sé si sorprenderá, pero también es un texto que tengo desde hace tiempo y que ya no puede esperar más.


-Pasemos a viaexpresa colectivo teatral, ha sido una labor fructífera para el colectivo y para sus miembros, este presente año ¿no?
Nos parece que Astronautas, Madrugada y El Lenguaje de las sirenas nos han posicionado como un colectivo que propone una dramaturgia peruana arriesgada en un cierto sentido, que observa nuestra ciudad con una mirada que ha generado muchos comentarios y entusiasmo. Ojalá estemos contribuyendo a un mayor interés el público hacia la dramaturgia peruana. El teatro en Lima está creciendo, y la dramaturgia peruana debería crecer con él.

-¿Con que obras cierran el año?
Con el estreno de El Sistema Solar, y la participación de Astronautas en el FAEL. 

(Fotos: Rosana López Cubas y viaexpresa colectivo teatral)