lunes, 22 de octubre de 2012

Vera Lentz: ¡Comunidad Asháninka, pasado y presente!



Una de las primeras fotorreporteras que graficaron la difícil época de violencia en las comunidades Asháninkas del Río Ene


 Hace unos días se inauguró la interesante muestra fotográfica Pasado no pasa (Proyecto Memoria asháninka), sobre el pasado, presente y futuro de los Asháninka del Río Ene, de los fotógrafos Vera Lentz y Musuk Nolte. Como se sabe, Lentz, una de las primeras fotorreporteras que recorrió este territorio durante los ochentas/noventas período más cruento del terrorismo, regresó después de 20 años para reencontrarse con esta comunidad. Pasado que no pasa, es una selección de imágenes y testimonios de la memoria Asháninka sobre el tiempo del miedo y la crueldad del terrorismo de Sendero Luminoso en las comunidades del río Ene. A través de esta muestra, el Proyecto Memoria Asháninka, organizado por la CARE (Central Asháninka del Rio ENE) y patrocinado por la Municipalidad Metropolitana de Lima y GIZ, Cooperación Alemana, busca vincular el pasado y el presente e impulsar una nueva reflexión sobre el futuro de las comunidades Asháninkas de esta zona del país. Al respecto, la fotógrafa Vera Lentz nos da algunos alcances.


-¿Cómo desarrolló su trabajo fotográfico sobre las comunidades Asháninkas del Río Ene en el período de violencia?
-Durante la etapa de violencia terrorista, uno de mis propósitos como fotógrafa fue documentar las diversas zonas en conflicto, así llegué a las comunidades asháninkas ubicadas en el río Ene en donde retraté una serie de episodios muy difíciles por la coyuntura de violencia terrorista que se vivía en ése entonces. Después de veinte años, decidí volver a visitar estos lugares para saber de ellos y en uno de los vuelos conocí a Alberta Álvarez quien tenía relación con las personas de la Central Asháninka del Rio ENE (CARE)…

-En la muestra Pasado que no pasa, nos hace un paneo fotográfico del antes y después de violencia terrorista que asolaron estas comunidades…
-¡Efectivamente! Las historias fotográficas de esta muestra se reflejan en un antes y después de la comunidad y de algunas personalidades asháninkas. Las historias que presento en la exposición responden a mi interés de saber qué pasó con ellos en estos últimos años. Si bien emprendí los primeros viajes a finales de los ochentas y comienzos de los noventas después de veinte años volví a visitarlos nuevamente y empecé a recoger el testimonio fotográfico actual.


-¿Aproximadamente en qué año tuvo el primer contacto con estas comunidades?
-La primera vez que viaje fue en 1991 durante una retirada de un grupo asháninkas de Sendero Luminoso que prácticamente los tenían como esclavos.

-¿Cómo se da el proceso de construcción de las historias de la muestra Pasado no pasa?
-Para saber exactamente qué pasó con algunos de los miembros de las comunidades Asháninka del Río Ene,  le entregué a la CARE alrededor de cien fotos las cuales retraté durante la época de violencia y ellos las llevaron a un congreso de los asháninkas del Río ENE en donde la mostraron para que las personas se identifiquen en alguna de estas. También conservaba algunos de los nombres como la de Carlos Delgadillo, jefe de rondas, en aquel entonces. Hice una recopilación de todas estas historias las cuales el público las puede apreciar en la exposición.


-Así surgieron historias como la de Ruth Buendia, Carlos Delgadillo…
-¡Claro! Al volver, Ruth, quien en los noventas era una joven de apenas 14 años que rescató a su familia de las manos de Sendero Luminoso, es ahora presidenta de la CARE, lo cual me pareció interesante…

- Pasado que no pasa, es una manera de revalorar a las comunidades asháninkas…
-Es una exhibición fotográfica que trata de sensibilizar a la población sobre la realidad de las comunidades asháninkas a través de dos períodos importantes: la violencia terrorista y la actualidad invadida por el narcoterrorismo y el tema de la explotación minera. El Perú es un paraíso cultural y su pueblo debe reconocer esa diversidad cultural, ecológica, y estos trabajos deben servir para acercar a las comunidades étnicas con la población en general.


-En estos últimos viajes que realizó, ¿qué le llamó la atención?
-Si antes las comunidades asháninkas luchaban contra la violencia terrorista, ahora ellos luchan contra la pobreza, la precariedad en la que viven; es injusto observar sus carencias básicas: alimentos, agua, medicinas…es evidente la desnutrición, principalmente en los niños, la falta de atención médica…

-Sus testimonios gráficos de un hecho social cruento son de gran aporte a propósito del tema de la memoria…
-El trabajo de un fotógrafo periodístico debe ser riguroso, en mi caso, nunca confundí fotografía con publicidad, mi labor como fotógrafa es recopilar hechos para darlos a conocer como testimonios visuales de eventos, en muchos casos dolorosos, que toda sociedad debe ver, debe saber...


-Está próxima a publicar un nuevo libro…
-¡Sí! Lo he venido postergando por una serie de compromisos pero ya estoy trabajando de lleno en el.

-¿Es una recopilación de todo su trabajo como fotógrafa?
-  Es un libro cronológico de mi trabajo fotográfico. Empecé a tomar fotos en los ochentas. Tengo una secuencia sobre los comandos en Ayacucho.



Casa Rímac (Jr. Junín 323, Lima 1). La muestra estará abierta al público desde el viernes 19 de octubre hasta el domingo 2 de diciembre de 10 a 20 hrs.; sábado y domingo de 13 a 20 hrs. El ingreso es libre.