domingo, 17 de febrero de 2013

Mayra Barraza: “En teatro, el trabajo colectivo es enriquecedor en todo sentido de la palabra”




¡Pasión por las tablas! Desde hace más de un año llegan a la redacción de Lima en Escena, una serie de invitaciones y/o notas de prensa sobre originales estrenos de puestas en escena cuyos elencos, directores y/o codirectores, forman parte de las canteras de la Facultad de Artes Escénicas de la PUCP.  “Transeúnte”, “Submarino en el desierto”, “La caZa del corazón”, son algunas y justamente las dos últimas obras fueron vistas recientemente en el Festival Saliendo de la Caja.

Precisamente, de los tres montajes antes aludidos, la joven directora Mayra Barraza asumió la codirección, la dirección adjunta y la asistencia de dirección poniéndole su sello. En estos momentos, Barraza se encuentra trabajando tres obras cortas dos de las cuales son de los autores Julio Ortega y Mariana de Althaus. “Del primero de ellos estamos trabajando “La campana” y de Mariana “Turquesa”, y el tercero es una adaptación de los poemas del texto “Habitación en Roma” de Jorge Eduardo Eielson. Será como una galería y/o collage teatral”, nos cuenta la destacada y joven directora en la siguiente entrevista. 


-¿Cómo nace su relación con el teatro?
-Tengo recuerdos vagos de niña cuando mi padre me invitaba al circo y deseaba ser una acróbata circense. Es un recuerdo lejano de infancia. En aquella época me sentí  atraída por lo visual más que por lo teatral. Posteriormente, en mi etapa de estudiante fui la típica niña que participó en los talleres de teatro. Mi padre ha tenido que ver con mi gusto por las artes visuales.

-¿Por qué?
-Porque siempre íbamos a un sin número de espectáculos, shows, circos, teatros, musicales, en fin…

-¿Cómo se desarrolló su proceso de estudiante de Artes Escénicas?
-Como todo oficio: he transitado por múltiples experiencias todas ellas enriquecedoras. El primer trabajo que hice se llamó “Transeúnte”, un montaje que hablaba precisamente sobre el crecimiento personal a través de distintas etapas de la vida para llegar hasta un punto determinado. Partimos de escenas donde se conjugaban imágenes, música a partir de un viaje en un micro…


-¿Una obra de autor…?
-¡No! Fue una creación colectiva, una experiencia escénica grupal que va más por lo sensorial y lo visual. Cuando hablo de un montaje “determinado”, no me agrada ponerle denominaciones; particularmente no me gustan las etiquetas, un montaje finalmente es un cúmulo de experiencias teatrales, escénicas: algo nuevo. Cuando una crea un montaje se ponen en juego muchas herramientas de las artes escénicas.

-De su etapa en la Facultad de Artes Escénicas, ¿cuál considera fue la más enriquecedora?
-El trabajo colectivo. La puesta “Transeúnte”, por ejemplo, la hicimos cinco compañeros quienes nos encargamos de todo: desde la producción hasta la dirección…Cuando somos estudiantes básicamente buscamos mostrar todo lo hecho y aprendido para compartirlo con el público. 

-He podido observar que se desarrolla mas como codirectora que actriz, ¿la dirección es su norte?
-Cuando estaba en octavo ciclo deseaba trabajar un montaje con Claudia Ruiz, la directora de “Transeúnte”. Compartimos nuestro proyecto con tres compañeros más e hicimos la puesta “Espectáculo”, donde empecé en la codirección. ¿Por qué codirigir? Esencialmente por los puntos de coincidencia con Claudia Ruiz, razón por la que decidimos trabajar juntas y acompañarnos en este proceso.

¿Siguen dirigiendo a dúo?
-Si bien de manera individual hemos asumido proyectos independientes, por el momento estamos dirigiendo juntas un proyecto que lo estrenaremos en abril.

-¿Podría adelantarnos un poquito?
-Son tres obras cortas dos de las cuales son de los dramaturgos Julio Ortega y Mariana de Althaus. Del primero de ellos estamos trabajando “La campana” y de Mariana “Turquesa”, y el tercero es una adaptación de los poemas del texto “Habitación en Roma” de Jorge Eduardo Eielson. Será como una galería teatral o collage teatral.


-¿Cuál es el universo temático de estas tres piezas?
-La temática en común de estas tres piezas es el encierro. El montaje se llama Encierros.

-¿Qué es lo mas atractivo de esta nueva experiencia?
-Trabajar por vez primera con un texto dramatúrgico. 

-En el reciente Festival saliendo de la caja participó en la codirección de dos obras…
-Cuando estaba a punto de culminar la carrera trabajé algunos proyectos escénicos. Gabriela Merino me propuso  formar parte de “La caZa del corazón”, un proyecto final dirigido por Pachi Valle Riestra. Acepté la propuesta y me involucré totalmente en la asistencia de dirección  ¡Una experiencia muy intensa y gratificante!


-¿Qué le permitió trabajar de la mano de Pachi Valle Riestra?
-¡Ganar experiencia! Pachi, es una experimentada profesional que todo lo tiene claro. Trabajar con ella me permitió ordenarme, organizarme y estructurar la pieza. Aprendí cosas de oficio muy interesantes. 

- ¿Qué tal la experiencia con Submarino en el desierto?
-Esta puesta la trabajamos con Maricarmen Gutiérrez, la directora de la obra. Al igual que el montaje, la experiencia desde mi labor de directora adjunta fue mágica. A partir de las improvisaciones de los actores trabajamos este montaje cuyo universo temático aborda las penurias del individuo frente al tema de la sobrevivencia en un mundo apocalíptico. 

-¿Cuáles son los beneficios para un actor, director, dramaturgo trabajar en colectivo?
-En el teatro los trabajos colectivos son enriquecedores en todo sentido de la palabra. Contrastar puntos de vista, sugerir, poner en práctica nuestros propios guiones, nuestras propias iniciativas, dramaturgias, es fundamental en todo proceso de aprendizaje de un grupo y/o colectivo.