martes, 22 de julio de 2014

Diego La Hoz: “Espacio Libre Teatro sigue contagiando el ejercicio de la “grupalidad” como forma de vida”




 "A través de los Puntos de Cultura estamos consiguiendo hacer un trabajo concertado que nos amplíe el campo de acción", dice el director de Espacio Libre Teatro



Fotos: Espacio Libre Teatro



Han pasado 15 años desde que Diego La Hoz, actor y director de teatro, asumiera el terco y libertario trabajo dedicado al ejercicio y la divulgación del teatro independiente al frente de Espacio Libre Teatro como forma de vida. Después de migrar por algunas casas ubicadas en diferentes lugares de Lima, las cuales convirtió en pequeños e íntimos teatros propios, finalmente la sede Casa Espacio Libre recaló en el bello y añejo distrito de Barranco, recinto en donde imparte talleres, estrenos, reposiciones, festivales e intercambios internacionales de teatro. Para charlar al respecto Lima en Escena fue en busca de Diego La Hoz, gestor y director de Espacio Libre Teatro.




-Espacio Libre Teatro es un colectivo consolidado. 15 años de trabajo pero además de cantera que preparó a diferentes actores que ahora figuran en la escena comercial. Sin embargo cabe preguntar, ¿cuáles son los pendientes?

-En la medida que el teatro sea para nosotros un lugar utópico, los pendientes están en el camino como puertos o faros que nos permiten pisar tierra. Siempre hay un porcentaje de éxito en algunos aspectos y otro tanto que queda como tareas urgentes,  y que a veces se deben postergar en favor de objetivos de la propia planificación. Un pendiente es encontrar el equilibrio entre lo creativo y lo económico. O sea, poder lograr la sostenibilidad financiera que nos dé la tranquilidad para pensar en nuevos y más grandes proyectos.

-Sé que eres un obrero de nuestra escena teatral, de aquella que está en los márgenes, en el camino donde no figura ni la subvención, ni los financiamientos. ¿Cómo se logra hacer un buen teatro sin respaldo económico?

-Hasta hoy la subvención y los financiamientos (que son pocos) son destinados a ciertos grupos privilegiados. Hay intereses y muchas veces los concursos son una pantalla. Sin embargo, creo que con el esfuerzo de todos y todas los que hacemos cultura en este país estamos logrando hacer visibles y además acceder a esos presupuestos que parecían inalcanzables. A través de los Puntos de Cultura que promueve el MINCUL estamos consiguiendo hacer un trabajo concertado que nos amplíe el campo de acción no solo en el Perú si no también con otros países de la Red. Nosotros somos absolutamente autogestivos. Tocamos muchas puertas. Algunas se cierran. Otras se abren. Pero creemos que somos capaces -y es una cuestión de fe y trabajo duro- de vivir de lo que hacemos. Lo venimos haciendo.

-Hasta el momento. ¿Cuáles son los grandes logros de Espacio Libre Teatro?

-Sostenerse en el tiempo y en el corazón de mucha gente. Haber sorteado con firmeza los momentos difíciles. Seguir contagiando el ejercicio de la “grupalidad” como forma de vida. Sin embargo, no pretendemos ser ejemplo de vida, pero sí de vitalidad. ¡Somos inspiración para muchos!




-¿Cómo ha sido este periplo de la primera experiencia creativa-pedagógica de Espacio Libre teatro?

-“Espacio Libre” siempre tuvo como piedra angular el “aprender juntos”. Un lugar para crear en libertad. Nos interesa la indagación y la experimentación para poder gestar un universo escénico. Obviamente, hemos evolucionado en ese recorrido. En la mayoría de los casos hemos optado por des-aprender.

-¿Por qué consideras que el trabajo de investigación, publicación, itinerancia, intercambios y la defensa de  un territorio de grupalidad no termina de construirse?

-Probablemente porque nuestras políticas culturales son muy pobres y favorecen a un sector “privilegiado” del sistema. Es difícil hacer lo que hacemos en un país que no lee, que publica poquísimo, que no investiga y que tiene enormes dificultades para aplicar lo que aprende. Por otro lado, nos cuesta mucho juntarnos con el diferente y mucho más convivir/construir desde esa diferencia.

-Otra de tus búsquedas como director es generarle al público preguntas. ¿Por qué?

-Porque las respuestas son siempre relativas y por lo tanto peligrosas. Nos enseñan a “responder correctamente”. Nos genera mucha ansiedad vivir buscando respuestas cuando ni siquiera sabemos plantear bien las preguntas. Además solemos darles categoría de verdad a la mayoría de nuestros pensamientos y percepciones del entorno. El espectador siempre agradece cuando le propones dilemas, opciones, panoramas, y no cuando lo empapelas de mensajes moralistas con soluciones oportunas o políticamente correctas.




-Asimismo, Espacio Libre Teatro proyecta a través de tus trabajos teatrales miradas sobre nosotros mismos, sobre el tiempo y sobre nuestra  propia historia…

-Siempre hablamos de nosotros. O del “yosotros” como nos gusta decir. Nuestro teatro busca poner voces en común. Voces humanas en común. Encontrarnos con nuestras realidades con menos culpa y menos miedo. El regreso a uno mismo no como “individuos” si no más bien como tejido de una historia que contamos todos. Prefiero apostar por la formación de ciudadanos que de líderes. Me gustan las iniciativas que nacen caminando por las calles.

-Algunos analistas escénicos (críticos) consideran que el proceso creativo de Espacio Libre es complejo. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

-Para mí es un halago porque quiere decir que optamos por búsquedas que operan desde la incertidumbre y no desde un recetario que busca acortar caminos. El creador escénico debe tomarse su tiempo para indagar y meterse en problemas. Las zonas de comodidad son su peor enemigo.

-De otro lado, Espacio Libre trabaja desde la idea de la colaboración. Explícanos toda esta mecánica

-Nosotros le llamamos creación colaborativa. Es un nuevo enfoque de lo que antes se conocía como creación colectiva. En este caso, la colaboración permite encuentros en donde se intercambian ideas, se tamizan y friccionan. Es un proceso donde existen roles determinados pero todos aportan creativamente. Hay momentos de soledad y momentos de encuentro. Este ir y venir parte de la premisa de “aprender a estar solo sabiendo que tienes al otro en la habitación del frente”.




-La Casa Espacio Libre ha obtenido una interesante respuesta de parte de la comunidad de Barranco y público en general. ¿Cómo explicas este fenómeno?

-Habría que aclarar que nosotros no hemos inventado nada. Las casas teatro han existido con mucho éxito en otras épocas. Fueron -y son- espacios que aparecen cuando sientes que lo que tienes que decir no es negociable y no quieres dar explicaciones a nadie. Casa Espacio Libre existe desde 2003. Ciertamente ha evolucionado y ha tenido períodos de transición. En esta nueva etapa es una alternativa atractiva para las nuevas generaciones y para los que sienten nostalgia (o deseos) de un teatro más próximo. Una experiencia vital. Es hermoso observar cómo la gente se apropia de este proyecto y se hace parte de un territorio plural donde todas y todos son bienvenidos… Y somos nosotros los que abrimos la puerta y damos la cara. ¡En Casa nadie se esconde tras un escritorio!

-¿Cómo observas al otro teatro… al de los Centros Culturales, por ejemplo?

-Siempre hay que aplaudir las iniciativas teatrales. Me gustaría ver más teatro peruano donde se filtre la realidad sin miedo y con énfasis en recuperar la memoria. Siento que hay mucha producción y poca reflexión. En general, no me gusta lo que veo. ¿Será que no me siento reflejado?

-¿Qué opinas sobre los concursos de dramaturgia impulsados por La Plaza, la Dirección de Cultura del distrito de La Victoria, el Británico?

-¡Fundamental! Ojalá se sigan haciendo y que aparezcan más. Toda publicación es un testimonio para la historia.

-Finalmente. Podrías hablarnos brevemente sobre los quehaceres más importantes en esta celebración por los 15 años.

-Nuestra celebración dura tres meses. En julio estamos mostrando nuestras obras en repertorio y un adelanto escénico de nuestro Laboratorio Teatral “Libera(c) ciones” que este año trabaja como disparador con J.E. Eielson. Lo hemos llamado “Blanco Sobre Blanco”. Además tenemos invitados internacionales de Brasil, Colombia y Argentina que se unen a la fiesta. 

En agosto tendremos una serie de conversatorios interdisciplinarios vinculados al teatro con personalidades del medio artístico. También obras de nuevos creadores en Casa. En setiembre nos vamos de gira a Ecuador a presentar “El otro aplauso” y “Paréntesis” en Casa Malayerba. Una invitación pendiente que además nos permitirá dictar un seminario sobre nuestra forma de trabajo. Y a nuestro regreso una gran fiesta y la visita de Laura Martin del grupo argentino El Baldío.

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