viernes, 5 de junio de 2015

Wendy Ramos: “Como payasa mi foco no está en la risa fácil”




“En la ciudad de Trujillo existe un importante trabajo y crecimiento del clown”, nos dice en la presente entrevista una de nuestras más emblemáticas payasas



Foto: Rosana López Cubas


Este año Wendy Ramos celebra 25 años como payasa. En el marco de esta celebración el 23 y 24 de junio se llevará a cabo dos funciones especiales de su primer unipersonal Cuerda. La primera profondos Bolaroja, la asociación que dirige. Asimismo, el aludido y exitoso espectáculo llegará por primera vez a las ciudades del Cusco y Trujillo.

Cabe destacar que Cuerda es el primer unipersonal de Wendy Ramos estrenado en el 2013 en Lima de la mano de Los Productores y la dirección de Nishme Súmar. Sobre este tema, Lima en Escena entrevistó a una de las artistas clown más representativa del país.






-Antes de hablar sobre Cuerda, espectáculo que llevarás a dos ciudades del país a propósito de tus 25 años como clown. ¿Sigue siendo un reto ser payasa en el medio local?

-¿En qué sentido?

-Artísticamente. ¿Ser payasa es una especialidad que fluye o se encuentran dificultades en el camino?

-No, nada es fácil. Particularmente, sigo estudiando. Al año llevo entre tres a cuatro talleres de clown porque el tema es inagotable. Somos inagotables. En cada taller encuentro cosas de mi payasa que no sabía. Temas completamente nuevos. Hay talleres en donde me va bien, otros en donde me va mal.

-¿Por qué te va mal?
-Porque mi forma de llevarlo es distinto. Tengo un estilo el cual lo direcciono más a la parte emocional. Asumir un nuevo taller es como estar detrás de la cortina y aventarte al vacio.

-Ya que tocas el tema de tu estilo. ¿Qué define tu estilo de payasa, de clown?
-Lo que vengo trabajando desde hace un buen tiempo es una payasa, un clown que conmueva y se para frente al público y diga: “esto es lo mejor que puedo hacer.” Mi foco no está en la risa. No me burlo de nadie menos de mí. En los últimos seis años tomé el camino relacionado con el tema emocional. Investigué sobre las emociones de la payasa: ¿Qué le pasa cuando esta triste? ¿Qué le pasa cuando tiene dificultades? ¿Qué le pasa cuando está mal de amores? Me aboqué a toda la parte emotiva porque deseo saber cómo reacciona el público pero sobre todo deseo saber qué pasa conmigo también…

-¿Por qué decides romper con la risa?
-Porque mi interés no está en buscar la risa del público. Si bien soy una payasa y me suceden episodios muchos de los cuales en el escenario conlleva a la risa, cuanto empiezo a abrir más el juego empiezan a suceder otras experiencias en la vida de esta payasa que maneja más la reflexión a partir de las emociones y la experiencia de vida. Frente a este tipo de sensaciones el público tiende más a la reflexión que a la risa fácil, y es precisamente lo que busco.

-Cuerda es tu primer y único espectáculo hasta el momento. ¿Este unipersonal es autobiográfico?
-¡Sí, claro! Habían algunas cosas graciosas en Cuerda que las quité porque no sentía nada. Con esto no quiero decir que todo es verdad o todo es ciento por ciento ficciones. Si digo que me he divorciado cinco veces es parte de la ficción y así…

-Cuerda inicia una gira por provincias. ¿Cuál es tu relación con las otras ciudades fuera de Lima?
-En el servicio de Facebook tengo una página oficial en la que interactúo con muchas personas de diversos puntos del país. Muchos me escriben y les contesto. Me escriben de Trujillo, de Cusco, y me piden que vaya. Llego el momento de ir a estas ciudades y me da mucha alegría. Por mi iría a todos los lugares del país. Deberíamos tener un teatro en todas las ciudades con una movida y desarrollo cultural como debe ser. El teatro ha crecido en Lima. Se debe explotar este momento. La calidad de las obras que se presentan y el nivel de los actores han mejorado mucho. Antes con cincuenta espectadores uno pensaba que la sala estaba llena y se conformaba. Ahora se agotan las entradas. Muchos teatreros antiguos incluso se quedan sorprendidos.

-¿A nivel dramatúrgico a qué apunta Cuerda?  
-A todas las cosas a las cuales nos aferramos. A todo aquello que nos da seguridad. Al marido, a los hijos, al pasado. Temas que te atan y no puedes avanzar porque estas amarrada a ese vacío. Es difícil pero sigo hablando sobre estos vacios que no se llenan con nada.





-¿Cómo resolver estos vacíos?
-Soltándonos. Suéltate de esas cosas a las cuales estas amarrada. Todo este rollo es una oda a la libertad, a despertarte a ese miedo que da la libertad también.

-¿Ya perdiste ese miedo?
-¡Nunca se pierde el miedo…!

-Hoy por hoy, ¿te sientes libre?
-Gracias a mi payasa he logrado sentirme libre. De saber quién soy, de conocerme, de no tener  miedo, de aceptarme como soy, con lo bueno, lo malo, lo lindo y lo feo.

-25 años como payasa. ¿Cómo observas el trabajo de los clowns en nuestro país?
-Esta avanzado significativamente. Cuando empecé figuraba Pataclaún y no había nada más. Posteriormente surgió Bola Roja y empezamos a formar gente por ambos frentes con diferentes estilos. Después saqué a los chicos a trabajar en los hospitales, asilos, orfanatos y en las calles. Algunos chicos que se iniciaron en Bola Roja crearon sus propios proyectos algunos de los cuales son interesantes. En la ciudad de Trujillo existe un importante trabajo y crecimiento del clown.

-Desde los ochentas o noventas, periodo de la guerra interna, el teatro ha cambiado significativamente. ¿Qué percepción tienes al respecto?
-Claro, durante ese periodo estaba en Pataclaún. En ese momento July Naters se arriesgó y decidió hablar sobre este tema. Así surgió “Pataclaún en la ciudad”. Recuerdo que antes de estrenar capturaron a Maritza Garrido-Lecca. En ese momento cualquiera podía ser un sospechoso incluso nosotros. Cuando se estrenó la obra el público respondió y se rio de aspectos que le dolían… ¡Fue un momento duro…!





Sobre Wendy Ramos

Se inició en el clown como una de las fundadoras del grupo Pataclaún. En el 2001 creó la Asociación Bolaroja, iniciando así un nuevo camino que integraba el clown a una corriente de transformación social mayor. Después de cinco montajes teatrales con Pataclaún en los noventas, volvió al teatro como actriz en La Tía de Carlos (2010) para luego estrenar Doña Desastre, dirigida por Nishme Súmar en el 2011.

A estas dos obras le siguieron las exitosas comedias dirigidas por Juan Carlos Fisher TOC*TOC y El Apagón. Luego de actuar en su primer largometraje, Asu Mare, participó en A los 40, cinta dirigida por Bruno Ascenzo. Cuerda es su primer unipersonal estrenado en el 2013.

Asimismo, Cuerda se presentará este 23 y 24 de junio en el Teatro Pirandello (Av. Petit Thouars cdra. 10, Santa Beatriz) en dos únicas funciones a las 8:30 pm. Las entradas se encuentran a la venta en los módulos de Teleticket y en la boletería de teatro. Las entradas para las funciones de Cusco el 03, 04 y 05 de julio se pueden adquirir mediante PAPAYAPASS y para las funciones de Trujillo el 25 y 26 de julio en Teleticket.