domingo, 12 de julio de 2015

Los perros, una historia de abuso que se repite




La metáfora de la condición latinoamericana ha sido dibujada con precisa claridad por de la dramaturga mexicana Elena Garro que elige a la mujer como heroína






Escribe: Luis Paredes



Ver teatro en la salita de la Ensad es cada vez está más propicio por los verdaderos espectáculos teatrales de interés que estrenan. En esta oportunidad se presenta Los perros de la dramaturga mexicana Elena Garro, puesta en escena que nos lleva por los vericuetos de la otredad campesina mexicana y todos sus elementos iconográficos y culturales que la distinguen tanto con culturas latinoamericanas, pero que tiene en común a todas el culto a la tierra: la mamapacha.

La trama nos conduce por una historia de abuso que se repite: la violación y la pérdida de la inocencia del personaje central Úrsula (Marcia Romero). Una actriz que tiene todos los elementos corporales y faciales para resultar una mujer en su adolescencia exuberante que provoca el insano deseo del mandamás del pueblo.




La pieza de Elena Garro hace alarde de todos los elementos simbólicos que agudizan este drama campesino y lo convierten en  una verdadera tragedia. La madre de Úrsula (Rocío Antero Cabrera) realiza un personaje que se emparenta con la condición misma de la campesina, llena de ritos, creencias, mitos que reverbera y exhibe ante sus vecinos. Ritos que han sido mantenidos a lo largo de los años y que dan forma a una ideología muy precisa de apego a la tierra.

La puesta en escena remarca su apuesta por la exuberancia de lo plástico donde la textura de los objetos logra un lenguaje muy vivo y fresco, haciendo que la obra cobre una poesía especial y mágica. Los personajes que agudizan la atmósfera de violencia son precisamente los perros que denotan toda la furia y el abuso que se cierne sobre Úrsula y su madre. Además las calacas mexicanas son el marco adecuado a una historia donde la muerte es un eco reverberante. La metáfora de la condición latinoamericana ha sido dibujada con precisa claridad por esta autora que elige a la mujer como heroína.